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Nuevo alcalde de Gramalote armó 'rancho aparte' de casas estatales

El conservador y otros gramaloteros están construyendo en Pomarroso a pesar de negativa de Gobierno.

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17 de marzo 2016 , 08:26 p.m.

Hace cinco años, la tierra se tragó a Gramalote (Norte de Santander). Desde entonces, el Gobierno ha invertido cerca de 400.000 millones de pesos para construirles un nuevo pueblo a los gramaloteros.

Ya los llevó a conocer las casas modelo –levantadas según requerimientos de la población– y a finales del año empezará a entregar la primeras viviendas para que el pueblo reviva.

Pero el recién elegido alcalde de ese municipio, el conservador José Tarsicio Celis Rincón, está detrás de un grupo que está armando ‘rancho aparte’.

En efecto, hay denuncias en la Fiscalía y fotos de Celis con un puñado de pobladores que se está asentando en terrenos de un lote conocido como Pomarroso.

Inicialmente, la Comisión intersectorial para apoyar a Gramalote seleccionó a Pomarroso como la zona ideal para refundar la población. La decisión se fundamentó en estudios parciales de Servivienda, que estaba a la espera de un dictamen geotécnico.

La idea era evitar que el lote elegido sufriera la misma suerte del viejo Gramalote que, en diciembre de 2010 y tras una intensa temporada de lluvias, se hundió arrastrado por una especie de lento terremoto que en 48 horas lo dejó en ruinas.

Los estudios, que estuvieron a cargo de la Sociedad Colombiana de Geotecnia, el Servicio Geológico Colombiano y la Conservation International Foundation, desecharon a Pomarroso e inclinaron la balanza a favor de Miraflores, donde se levanta el pueblo.

“Se concluyó que la zona de Miraflores es la más conveniente para la reubicación del nuevo casco urbano por el menor impacto ambiental, la longitud de las vías de acceso y la longitud de la conducción del acueducto y alcantarillado”, dice un documento.

Y así lo anunció, el 18 de diciembre de 2012, el presidente Juan Manuel Santos.

El sobrino del alcalde

Pero un grupo de gramaloteros, que posan en fotos con el alcalde Celis Rincón, insisten en levantar casas y hasta un complejo turístico en Pomarroso.

Según documentos catastrales obtenidos por EL TIEMPO, el predio aparece a nombre de Gustavo León Celis, sobrino del mandatario. En las escrituras consta que lo adquirió hace seis años, luego de que se levantara una limitación de dominio impuesta en el 2001 por la Gobernación de Norte de Santander por ser una “zona de riesgo inminente de desplazamiento por la violencia”.

Según la denuncia instaurada en la Fiscalía el 4 de agosto del 2015, por la entonces alcaldesa de Gramalote, Sonia Rodríguez, un grupo de gramaloteros comenzó obras por su cuenta en ese lugar “a pesar de haber sido descartado para urbanizar por razones de carácter técnico, riesgo geológico y de seguridad para la población, desconociéndose de manera deliberada por parte de los actores, los procedimientos de ley, en abierta oposición a la construcción del nuevo casco urbano”.

Rodríguez agregó que “ya se evidencia la construcción de pequeñas casas y la parcelación de lotes, sin contar con los permisos correspondientes ni los trámites ante las autoridades competentes en materia ambiental y de desarrollo urbano”.

EL TIEMPO habló con el alcalde Celis y este admitió que acompañó a un grupo de gramaloteros que se asociaron para levantar unos “cambuches” de plástico y palos en Pomarroso y que convirtieron un camino en carretera veredal.

Además, que en un futuro se levantará allí un complejo turístico.

Pero advirtió que si bien tiene muchas reservas sobre el nuevo Gramalote, se retiró del grupo de Pomarroso hace meses.

En todo caso, en el Gobierno están prendidas las alarmas porque, además de ser un lote de alto riesgo, varios pobladores del nuevo Gramalote estarían interesados en irse a ese lugar.

UNIDAD INVESTIGATIVA
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