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Fifa dice que es víctima de sus dirigentes, incluido Luis Bedoya

Pide recuperar US$28 millones girados a 20 exdirectivos. Anuncia reclamación por daños y perjuicios.

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17 de marzo 2016 , 12:00 a.m.

El recién elegido presidente de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa), Gianni Infantino, acaba de destapar las cartas para intentar limpiar la imagen de ese poderoso y golpeado organismo.

El primer paso lo dio el martes al solicitarle a la Corte Oriental del Distrito de Nueva York que aceptara a la Fifa como víctima dentro del proceso que se sigue contra exdirigentes del fútbol que se lucraron de jugosos sobornos para asignar contratos de transmisión y comercialización de torneos en América. (Lea también: Las cuatro preguntas que EE. UU. le tiene a Luis Bedoya)

Además, a través de sus abogados, William A. Burck, Jenny A. Durkan, Thomas Werlen y Stephen M. Hauss, exige que se recuperen 28 millones 224.000 dólares desembolsados a 20 de esos exdirigentes en beneficios por concepto de compensaciones, viáticos, viajes y otros costos.

Los pagos fueron hechos a partir del 2004, dice la Fifa, y aclara que el monto es tan solo un estimativo inicial del reembolso al que aspira. Curiosamente, el listado de dirigentes que deberán devolverle fondos a la Fifa lo encabeza el colombiano Luis Bedoya, con 517.843 dólares, unos 1.550 millones de pesos.

Le siguen Charles Blazer, con 5’374.148; Marco Polo Del Nero, con 1’673.171; Eugenio Figueredo, con 1’011.018; Alfredo Hawit, con 230.479 dólares; Nicolás Leoz, con 3’254.886; Eduardo Li, con 10.750 dólares; Juan Ángel Napout, con 339.693; Rafael Salguero, con 5’134.980 y Ricardo Teixeira, con 3’514.025.

Además, Jack Warner, con 4’462.263; Jeffrey Webb, con 2’016.205; Ariel Alvarado, con 33.173; Manuel Burga, con 32.250; Rafael Callejas, con 68.336; Sergio Jadue, con 12.587; Brayan Jiménez, con 2.000 dólares; José María Marín, con 114.507; Romer Osuna, con 34.592 y Julio Rocha, con 387.781 dólares.

Mundial de Sudáfrica

Los abogados de la Fifa también solicitan que se rastree el destino de 10 millones de dólares que se robaron Jack Warner, expresidente de la Confederación del Norte, Centroamericana y del Caribe de Federaciones de Fútbol (Concacaf), así como Charles Blazer y otros cómplices.

En el documento a la Corte de Nueva York señala que ese es el monto que cobraron los dos exdirigentes por la asignación de la sede del Mundial de Fútbol del 2010 en Sudáfrica. La Fifa también admite que hubo irregularidades de los Mundiales de 1998, en Francia; y del 2006, en Alemania.

Pero a Warner es al que peor le va en el documento. De él dicen que favoreció a su hijo para que organizara una serie de partidos amistosos de la Concacaf, previo al Mundial de Sudáfrica.

“Y está comprobado que vendió su voto en la elección de presidente de la Fifa en el 2011”, se lee en el documento.
“Los acusados abusaron de los puestos de confianza en la Fifa y otras organizaciones internacionales de fútbol y causaron daños graves a la Fifa, sus asociaciones miembros y la comunidad del fútbol. El dinero que se embolsaron es del fútbol mundial y estaba destinado para el desarrollo y la promoción del juego. Fifa, como el órgano rector del fútbol, quiere que el dinero esté de vuelta”, afirmó Gianni Infantino en su estreno como presidente.

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