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¿Qué pasaría si el Partido Republicano no nomina a Donald Trump?

El magnate dijo que si la colectividad lo ignora en la Convención, podrían ocurrir 'disturbios'.

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16 de marzo 2016 , 10:57 a.m.

Donald Trump sabe que una gran parte del 'establecimiento' de su partido, el Republicano, fundado en 1854, no lo quiere y que ante el paso arrollador que lleva en las elecciones primarias y caucus estatales no sea finalmente el nominado como candidato oficial a la presidencia de Estados Unidos, en la Convención del partido que se realizará entre el 18 y el 21 de julio en Cleveland, Ohio.

Por eso, Trump dijo este miércoles que si su partido lo ignora y no lo elige como el candidato oficial, podrían ocurrir "disturbios" pese a haber ganado la mayoría de los comicios primarios. "Creo que habría disturbios, represento a una cantidad enorme, millones de personas", declaró el polémico multimillonario a la red de televisión 'CNN'. "Estamos por delante de todos (los otros candidatos). No creo que alguien pueda decir ahora que no somos capaces de conseguir (la nominación partidaria) automáticamente", comentó el aspirante presidencial, quien el martes logró sólidas victorias en Illinois, Carolina del Norte y Florida. (Lea también Clinton y Trump, más cerca de las nominaciones presidenciales).

El empresario, que nunca ocupó un cargo público, domina la campaña presidencial republicana apoyado en un estilo incendiario y una inesperada popularidad que atrae a millones de estadounidenses. De acuerdo con Trump, sus seguidores están enfurecidos con un sistema político y económico que consideran que está diseñado para perjudicarlos. "Son personas que nunca votaron antes, porque no creen en el sistema o no les gustan los candidatos. Tienen 40, 50, 60 años y nunca votaron. Recibo personas que son independientes o demócratas", aseguró.

Pero a pesar de su presencia constante en los noticieros y sus victorias electorales, diversos analistas señalan que
Trump no logrará conseguir los 1.237 delegados necesarios para garantizar su nominación partidaria.

Esta situación necesariamente conducirá a un complicado proceso de negociaciones a puertas cerradas durante la convención republicana, en que el escogido para representar el partido en las elecciones de noviembre podría ser otro aspirante.

"Por eso, si dicen: 'Mira, lo siento, pero te faltan 100 votos, aunque al otro le falten 500 votos', creo que tendremos problemas nunca vistos antes. Pienso que podrían pasar cosas desagradables, realmente", dijo a 'CNN'.
Trump aseguró que él mismo no estaría "al frente de una cosa así, pero pienso realmente que podrían pasar cosas malas".

El aspirante John Kasich, que el martes ganó la primaria en Ohio, emitió en la madrugada de este miércoles una nota oficial a los electores republicanos donde aseguró con todas las letras que ninguno de los candidatos en carrera conseguirá los 1.237 delegados y que era necesario unir al partido.

Panorama complicado

Trump hasta el momento mantiene una cómoda ventaja en el número de delegados por lo que al final de las elecciones estatales podría mantener las diferencias y ganarse el derecho para ser el nominado, pero en la convención podrían suceder muchas cosas, incluso que no reciba el favor de su partido.

Esto abriría un difícil panorama en una colectividad que ha estado apegada a las normas y los estatutos y que en caso de desconocer lo que el magnate ha logrado podría incluso amenazar su propia existencia.

Ante este escenario, también se habla que si se produce un estallido ideológico y administrativo en el partido del elefante, Trump, que tiene una fortuna de más de 4.000 millones de dólares podría optar por lanzarse por la Casa Blanca como independiente.

Y es que en materia electoral cada Estado tiene unas reglas distintas. Legalmente un candidato republicano puede endosar sus delegados a otro con el propósito de sumar fuerzas y tratar de obtener la mayoría mínima, pero acá chocaría con la palpable realidad del voto depositado por la gente en esa región que se supone, se debería respetar.

De todas maneras, también se podría acudir a una figura en la que los delegados podrían alegar que no están taxativamente obligados a respetar los compromisos que las normas del partido los obligó a adoptar.

Así, la carrera presidencial estadounidense quedaría sin un oponente con respaldo entre el Partido Republicano, y Hillary Clinton, que lleva la delantera entre el Partido Demócrata, podría ganar fácilmente su entrada como mandataria a la Casa Blanca.

Redacción Internacional con AFP