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Estéreo Picnic 2016 y el gozo de la música para 60.000 asistentes

La séptima edición del festival finalizó tras tres jornadas pasadas por agua y movilidad complicada.

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13 de marzo 2016 , 10:29 p.m.

Contra las inclemencias climáticas y ante la dificultad de movilidad, más de 60.000 personas disfrutaron desde el jueves pasado hasta el domingo en la madrugada de una nueva edición del Festival Estéreo Picnic.

Para la memoria quedarán presentaciones únicas como las de The Flaming Lips, Mumford & Sons, Florence + The Machine, Jack Ü, Die Antwoord, Tame Impala, Bad Religion, entre más de 50 actos de bandas y artistas.

La movilidad hasta el Parque 222, en el norte de la capital, fue el punto de quiebre. Quienes gastaban dos y hasta tres horas tanto en buses como en taxis, Uber o como fuera posible, en llegar al lugar –no solo el público, sino incluso los artistas; algunos casi no alcanzaron a estar a la hora acordada para sus presentaciones– se enfrentaban a un tráfico que parecía paralizado tanto en la autopista Norte como en la carrera séptima. Al llegar, el reto de caminar por senderos de lodo y agua hasta llegar al sitio. Ya dentro, sus rostros cambiaron y el cansancio se quedó afuera. El Estéreo Picnic era como un edén después de la tormenta. Allí, tanto las tarimas como las zonas del mercado de diseño, o las diversiones que llevaron las marcas, crearon un ambiente de diversión en medio de la lluvia. Cumplía la promesa del lema del festival: ‘Un mundo distinto’. (Vea en imágenes: Así se vivió el tercer día de Estéreo Picnic)

El sábado, la sorpresa para el público fue la presentación de una banda de amplio recorrido pero poco conocida por el público colombiano, no obstante ser de culto internacionalmente: The Flaming Lips. El espectáculo protagonizado por Wayne Coyne y sus compañeros concentraba no solo lo musical sino un viaje a la psicodelia que puso en tarima a figuras de ensoñación como mariposas gigantes que bailaban junto a un papá Noel y a una estrella con piernas.

Abrumadora, empoderada del escenario, incontenible fue Florence Welch (Florence + The Machine) en la tarima Tigo, ya llegada la medianoche. Hora y media de éxitos como ‘Ship To Wreck’, ‘Delilah’, ‘What Kind of Man’, entre otras. Descalza sobre el tablado del escenario, casi sin inmutarse por la lluvia y las goteras de agua empozada sobre el techo del escenario, la cantante británica logró irradiar esa energía positivista y profunda de mujer que ha transmitido en sus discos. Aunque no tuvo mucho eco su solicitud al público: “Abrácense todos, con quien tengan al lado así no se conozcan”. Probablemente, el frío y los impermeables mojados no generaron mucha química en ese momento entre el público.

Había mucha expectativa por la presentación del rapero Snoop Dogg, pero una presentación plana no transmitió demasiada conexión con el público.

El viernes, Noel Gallagher proyectó una energía diferente. También conectó con un público –probablemente uno de mayor edad– que fue a verlo por el recuerdo que tiene del guitarrista y cantante cuando era parte de Oasis, el rock de los años 90 en todo su esplendor. Con High Flying Birds, trajo a la memoria canciones de Oasis como ‘Wonderwall’, ‘Don’t Look Back in Anger’ y más.

Otra banda que se robó el show del viernes y puso un voltaje especial a la tarde fue Alabama Shakes, gracias a la voz de Brittany Howard. Su presentación fue una de las más aplaudidas y mejor comentadas por los críticos.

Fue un festival emotivo, marcado sin duda por la lluvia, pero que dejó muchas experiencias para el público y la ciudad.

CULTURA Y ENTRETENIMIENTO