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Los conductores del SITP que circulan sin letrero ni rutero

EL TIEMPO registró en video a los operadores que deciden no recoger usuarios después de 8 p. m.

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13 de marzo 2016 , 08:46 p.m.

Los buses azules de Bogotá, que transitan por las principales vías, prestan el servicio urbano del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). Aunque hay buses para 80 pasajeros, busetones para 60, busetas para 40 y microbuses para 19 –que deberían estar disponibles hasta las 10 u 11 de la noche–, los usuarios que esperan estos vehículos luego de las 8:00 p. m., demoran más tiempo del habitual en los paraderos autorizados. Mientras la espera, pueden ver vehículos que extrañamente circulan apagados y por el carril izquierdo: sin el letrero led encendido, sin la tabla de rutas, sin pasajeros... Sin servicio.

EL TIEMPO consultó a TransMilenio (TM) sobre esta reiterada situación y su respuesta no puede ser más clara. “TransMilenio no autoriza, bajo ninguna circunstancia, que un vehículo transite sin el rutero y con el letrero led apagado. No hay razones justificadas para esta situación. Esto se presenta por decisión propia del conductor”.

Pese a que la entidad señala que entre enero del 2015 y el pasado 23 de febrero solo ha recibido quejas de cinco buses azules que circulaban sin rutero y con el letrero led apagado, y que esas “reclamaciones, generalmente, son recibidas en las horas pico del sistema”; EL TIEMPO recorrió en dos noches todas las zonas de Bogotá (centro, Chapinero, norte, sur, noroccidente y occidente) y registró en video –entre 8:20 p. m. y 11:00 p. m.– a diez vehículos que cometieron la irregularidad. (Vea el video en la parte superior)

Los conductores burlan el Manual del operador del bus zonal, que –aunque no prohíbe de forma directa apagar el letrero led o retirar el rutero– consigna como “importante” que el operador “permita que los usuarios en la vía y en los paraderos puedan ver con antelación el servicio que está realizando, para que hagan uso del mismo”. La norma también ordena “circular siempre por el carril de la derecha y usar el izquierdo para adelantar”.

Los operadores que ilegalmente evitan prestar el servicio saben que son observados por un sistema de control de flota, así que circulan por la ruta asignada –y hacen, además, un gasto inoficioso de combustible–. Dicho sistema, suministrado por Recaudo Bogotá (SAEoperador), “permite visualizar, en tiempo real, la posición y el cumplimiento del recorrido efectuado por un vehículo, así como los horarios de paso por las cabeceras y el nombre del conductor que realiza el servicio”. Esos datos son monitoreados por los “centros de control zonal y el Ente Gestor”, que infortunadamente no pueden averiguar si un conductor decidió apagar el letrero led o retirar el rutero. Una manera de confirmar quiénes no quieren recoger pasajeros son las denuncias de la ciudadanía, las cuales pueden tramitarse en la línea de atención gratuita 195 y a través de otros mecanismos.

TransMilenio sanciona a estos operadores. El conductor que se rehúse a prestar el servicio "sin motivo determinado” y por esa conducta sea denunciado hasta tres veces, se somete a la cancelación de su tarjeta de conducción de SITP y durante seis meses no podrá conducir vehículos de ese sistema. En caso de que sea denunciado en una o dos ocasiones, deberá asistir a una o dos “recapacitaciones”, respectivamente.

Circular con el letrero led apagado y sin la tabla de ruta no debe confundirse con el conocido estado “En tránsito”, que sí está autorizado por TransMilenio.

“Los vehículos deben realizar desplazamientos por las vías para posicionarse en los puntos donde deben iniciar los recorridos de las rutas, ya sea por la configuración misma de las rutas o por acciones de regulación que se aplican desde los centros de control (…). También es común que los puntos de inicio de las rutas no estén contiguos al patio en el que se encuentra el bus, por lo que son requeridos viajes en tránsito”, explica la entidad. Agrega que, así como los vehículos “en tránsito” pueden dirigirse a los patios (para guardar el vehículo) o a la cabecera de la ruta, pueden estar obedeciendo “una acción de regulación propia de los concesionarios, como una revisión técnico-mecánica, tanqueos o revisiones preventivas”.

Entre los objetivos de TM, según el citado manual, están "mejorar el nivel de satisfacción de los clientes y mantener los niveles de eficiencia en la operación", pero la irregularidad que hoy denuncia EL TIEMPO arremete contra ambos principios. El documento también asegura que el operador es una “persona integral” que brinda un servicio oportuno, trata con amabilidad y respeto a los usuarios, controla sus impulsos y es cortés. Sin duda, ese perfil está desdibujado para algunos capitalinos.

MARÍA DEL PILAR CAMARGO CRUZ
Redacción EL TIEMPO
pilcam@eltiempo.com
En Twitter: @PilarCCruz