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'El círculo de cal', una obra maestra / Sin telones

Esta gran pieza teatral será recordada como uno de los montajes más bellos del Iberoamericano 2016.

13 de marzo 2016 , 04:00 p.m.

Sin lugar a dudas, ‘El círculo de cal’, de Bertolt Brecht, en versión de la Compañía Nacional de Teatro de México, programado en el Teatro Bellas Artes de Cafam, será recordado como uno de los montajes más bellos del Festival Iberoamericano 2016.

Bajo la dirección de Luis de Tavira, uno de los grandes referentes del teatro mexicano, la obra es construida por 23 actores, un grupo musical y decenas de auxiliares de escena encargados de los rápidos cambios de tramoya, vestuario y máscaras, para que todo salga perfecto, como un relojito.

La historia es una parábola muy sencilla pero con un trasfondo en el que el arte cobra su valor político y social de una forma que sólo maestros de la grandeza de Tavira logran.

Grusha, una humilde sirvienta, de repente se ve envuelta en una descarnada persecución por haber salvado a Misha, el pequeño hijo del gobernador asesinado por sus enemigos durante la guerra civil. Sin querer, termina sacrificando su vida y convirtiéndose en la madre del pequeño.

Cuando la guerra termina, Natela, la viuda del gobernador, verdadera madre del pequeño que en su huida había preferido salvar sus joyas antes que la vida del pequeño, ahora regresa para reclamarlo, pues sin él no podría disfrutar de la fortuna dejada por el gobernador.

Azdak, “el amanuense del pueblo”, lector y bebedor empedernido, también sin querer, termina convertido en el juez que juzgará el pleito entre Grusha y Natela por la patria potestad del menor. Su veredicto será toda una lección de justicia.

La realización es un delicioso despliegue de teatralidad. Las máscaras, como sacadas de un cuadro de Goya, la música cinematográfica, vertiginosa, la escalera de la escenografía que se transforma con las luces en montaña, castillo o cabaña, el movimiento y las coreografías de los actores milimétricamente planeados, con vestuarios muy mexicanos, que recuerdan un mural de Siqueiros. Todo nos hace sentir ante un hermoso libro de comic o de ilustraciones en movimiento. Una experiencia de 240 gratificantes minutos de arte y humor del más fino.

ALBERTO SANABRIA
Crítico de teatro
@sanabrejo