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Yuliana no contó lo que sufría por los celos de su novio

Crimen de joven en Chile conmocionó a Andalucía, que anoche alistaba acto de rechazo a la violencia.

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12 de marzo 2016 , 02:16 p.m.

“Cuídeme a mi hija”, le repitió más de una vez la mamá de Yuliana Andrea Aguirre por teléfono a Erwin Vásquez. Él le prometía que serían felices en Chile.

Solo este domingo la madre, que sacó sola a nueve hijos y desde el año pasado sufrió un derrame cerebral, sabrá que la menor de la casa murió a manos de quien le juraba amor.

Es el curso de una semana de angustia que irá hasta el martes cuando reciban en Andalucía, centro del Valle, el cadáver de esa bachiller graduada en 2014 y que soñaba con la universidad.

Las hermanas sabían que Erwin había aumentado los celos sobre ella cuando se mudaron a ese país, pero no que alguna vez le pegó en las calles de Santiago. También ignoraban por completo que Yuliana llegó a dejar el celular donde una amiga para no desatar alegatos.

Ni sabían que en un edificio de apartamentos los vecinos escucharon más de un grito hasta el sábado 5 de marzo cuando la música sonó a todo volumen. El joven, de 25 años, con quien se conocían años atrás en el barrio La Reubicación y con quien Yuliana empezó noviazgo en agosto pasado, la asfixió, la descuartizó y aplicó torniquetes para que no se desangrara en una tina.

Luego, en taxi, salió con una bolsa y la arrojó al río Mapocho. Más tarde, repitió el viaje con una maleta.

En un fino restaurante chileno, los clientes extrañaron esta semana a la vallecaucana que los recibía en la puerta. No les cabía en la cabeza lo que contaban los medios. Allá recordaron que en julio de 2013 una barranquillera murió por asfixia y golpes por su compañero sentimental. Pero también otros dramas entre parejas de ese país.

La familia de Yuliana ha sufrido una cadena de circunstancias difíciles. Luego del deterioro en agosto pasado de la salud de la mamá, en octubre, Cristian Alvarado Aguirre, de 22 años, sobrino de Yuliana, con dos años en la Policía Valle en Cascajal de Buenaventura, murió cuando iba en moto al sepelio de otro pariente.

Martha, la mamá de Cristian, no se repone de la pérdida y le ha tocado, con su hermana Patricia, estar en las tareas para la repatriación de Yuliana. Por su parte, la mamá de la joven se encuentra con otra de sus hijas en otro municipio del Valle, en donde la familia definió el domingo para contarle del triste final de su hija querida. La Alcaldía de Andalucía ofreció acompañamiento con un sicólogo y equipo de salud.

Yuliana, quien viajó a Chile porque quería ayudar en su casa, ya había sentido en Andalucía los celos de Erwin Mauricio, pero esos días se refugiaba en sus cuatro hermanos y les acariciaba sus orejas para consolarse. El 18 de noviembre él le llevó serenata porque cumplía 21 años. Días después fue la despedida en el aeropuerto de Palmira. A ese terminal llegará el martes el féretro con Yuliana.

Yenny Lucero Suárez Acevedo, prima de la joven, quien asumió en Santiago el reconocimiento del cadáver, vendrá en el vuelo.

La familia agradece a la Cancillería y la respuesta del Presidente a una petición del alcalde Wilson Pérez, quien anunció que la llevarán a su ciudad.

Este viernes se anunciaba una marcha con velas y banderas blancas y de Colombia para manifestar que sus 25.000 habitantes son solidarios. También realizan una colecta para el pago del viaje Lucero, quien debe regresar a Chile, donde dejó un hijo.

El sepelio de Yuliana Andrea Aguirre Acevedo será el miércoles. En Chile, Erwin permanece en prisión tras confesar, según la Fiscalía, la autoría del crimen.

En los medios se dice que obró así mediante lo que aprendió en una ‘policía rural’ y una funeraria, pero eso no lo confirman en su pueblo.

En Andalucía no se explican cómo este joven, hijo de una docente de este municipio y que tras la separación de sus padres creció al lado de su mamá, una hermana y el padrastro, sea el autor de un crimen que conmociona a la población de dos países y que lo pondría a pagar una ‘cadena perpetua’.

CALI