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Estéreo Picnic, una fiesta para 60.000 personas

Este sábado es la tercera y última jornada del festival bogotano alternativo.

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12 de marzo 2016 , 12:24 a.m.

Algo tiene el Estéreo Pícnic que logra 'sobrevivir' a las fuerzas climáticas y a la crisis de transporte que se genera en las vías que conducen al Parque 222, en el norte de Bogotá.

Quienes gastaron dos y hasta tres horas en llegar al lugar, tanto en buses como en taxis, Uber o como fuera posible, cambiaban sus rostros al entrar a la inmensa zona de tarimas, mercados de diseño, restaurantes y experiencias visuales. Como un edén después de la tormenta.

Eso sí, la lluvia causó estragos desde primera hora tanto de la primera como la segunda jornada, los días jueves y viernes (Lea también : Así fue el primer día de Estéreo Pícnic)

Este viernes, los organizadores tuvieron que mover la programación por más de una hora para poder cumplirles la cita a unas 17.000 personas que llegaron hasta el sitio. Se estima que la cifra total en los tres días del festival sean 60.000.

Todo por entrar para ver a artista como Alabama Shakes, Noel Gallagher, Florence + The Machine, Kygo, Zedd, entre muchos otros.

Para ingresar, hubo que caminar por extensos caminos de lodo mezclado con pasto, en los que los zapatos normales se quedaban clavados (por eso es recomendable llevar botas pantaneras). Aunque las filas fluyeron con normalidad, era claro que se veían ríos de gente envuelta en sus impermeables, intentado soportar la lluvia de granizo y gotas gordas y pesadas.

 

Adentro, uno de los primeros afectados fue el mercado de diseñadores, que tuvieron que cubrir sus estantes ante el aguacero.

 

Desfile de artistas

Conforme pasaban las horas, el público se fue adaptando a la situación y empezó a tomar el ritmo de la programación adaptada. Así, empezaron a circular los artistas.

Abrumadora, empoderada del escenario, incontenible, fue Florence Welch (Florence + The Machine) en la tarima Tigo, ya llegada la media noche. Un viaje de hora y media por los éxitos que han puesto a esta figura de la canción en un terreno: Ship To Wreck, Delilah, What Kind of Man, entre otras.

Descalza sobre el tablado del escenario, casi sin inmutarse de la lluvia y de las goteras de agua emposada sobre el techo del escenario, la cantante británica logró irradiar esa energía positivista y profunda de mujer que ha transmitido en sus discos.

Aunque no tuvo mucho eco su solicitud al público: "Abrácense todos, con quien tengan al lado así no se conozcan". Probablemente el frío y los impermeables mojados no generaron mucha química en ese momento entre el público.

Tras finalizar, la cantante volvió a saltar a tarima porque el público no se fue sino que, al contrario, pidió más de Welch y su banda. Y así cumplió la artista. Al cerrar, el cielo sobre el escenario Tigo se encendió de juegos pirotécnicos que se podían ver desde cualquier esquina del Parque 222.

Noel Gallagher proyectó una energía totalmente diferente, pero también conectó con un público -probablemente uno con un promedio de edad superior al de Welch- que fue a verlo por el recuerdo que tiene del guitarrista y cantante cuando era parte de Oasis, el rock de los años 90 en todo su esplendor.

Con su proyecto High Flying Birds, Gallagher también trajo a la memoria las canciones de Oasis como 'Wonderwall', 'Don't Look Back in Anger' y más, momento en que la gente gritó emocionada y cantó con él.

El músico, cuya personalidad ya le ha hecho ganar una reputación de tosco e irascible, demostró todo lo contrario, al hablar con el público y satisfacer esos recuerdos de juventud de muchos, aunque se supo que casi no llega a tiempo para su presentación debido a los problemas de movilidad hacia el Parque 222, lo que le hizo cancelar entre otras cosas una serie de entrevistas que tenía planeadas con la prensa colombiana.

Otro grupo que se robó el show del día fue Alabama Shakes, banda recientemente ganadora de varios premios Grammy en las categorías de rock, y quien puso un voltaje especial a la tarde, gracias a la proyección de la voz de Brittany Howard. Su show fue uno de los más aplaudidos y mejor comentados por los críticos.

 

El escenario Huawei, que se ha vuelto un templo de la música electrónica, tuvo este viernes a figuras como Zedd y Duke Dumont, que encendieron la fiesta hasta las 3 a.m.

Pero otro escenario que tiene su encanto es la tarima Pepsi. Más pequeña y por ende más personal, y mucho mejor montada este año que en las ediciones anteriores (superaron el problema acústico de que los sonidos de las tarimas se cruzaran), fue espacio para ver a artistas como Cristina Rosenvinge, la española recordada por Cristina y los Subterráneos, quien celebró que el público siguiera sabiéndose las letras y que cantaran con ella.

Fue día también para que se lucieran las voces femeninas. Fue el caso de la chilena Francisca Valenzuela y la mexicana Ximena Sariñana. Y también propuestas femeninas en la electrónica, como el dúo de Djs Unknown_Yet.

Tiene un gran reto Estéreo Pícnic con el tema de movilidad. La unión de lluvia y congestión bloqueó las vías de acceso por la carrera séptima (donde parece haber un punto crítico de obras incompletas, alrededor de la calle 200) y la Autopista Norte.

Y este sábado qué

Para este sábado, última jornada del Estéreo Pícnic, también se espera una asistencia de 25.000 personas.

Los artistas son Jack Ü (Diplo y Skrillex), Nicolas Jaar (DJ set), Kygo, Snoop Dogg, la legendaria The Flaming Lips, Sidestepper, Los Petit Fellas, Nelda Piña y la BOA, entre muchos otros.

El primer concierto será a las 3 p.m., presentación del colectivo caleño Sultana, y le seguirán Tarmac, Xavier Martínez y muchos más.

La primera recomendación es llegar con buen tiempo, a primeras horas de la tarde, e ir con buen impermeable y zapatos apropiados para el lodo.

CARLOS SOLANO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO