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Al trabajo con ropa de gimnasio

El mundo deportivo invade los atuendos del día a día. Una cuestión de comodidad.

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11 de marzo 2016 , 03:10 p.m.

Nada más criticado durante años, que ver a una señora vestida de sudadera y con tacones (¡y ni se diga si lleva rulos!) andando por ahí un día cualquiera (no un domingo, que podría ser un atenuante) haciendo sus vueltas.

Tampoco se admite, ni por mucho fin de semana que sea, ver a jóvenes profesionales sentados en sus escritorio vestidos como para ir al gimnasio.

Pero todo cambia y las tendencias se imponen. Ahora resulta que verse en el día a día como si fuera para la clase de yoga o acabara de salir de hacer ejercicio (sin el sudor correspondiente, aclaro) es lo que se usa en el momento sin que nadie critique. Es más, dirán “¡qué cómodo va!”.

Así es la moda. Se alimenta de todo lo que pasa en la calle y en la calle se ve a la gente, especialmente a los millennials, caminando o montados en sus bicicletas vestidos de manera muy cómoda, sin afán de exhibir logos ni marcas.

En realidad el sportwear o athleisure, como se ha bautizado esta tendencia, tiene más que ver con el estilo de vida que con las pasarelas, aunque uno termine influyendo en el otro.

“La gente está buscando comodidad, pero también está muy influenciado por el estilo de vida sana, saludable, fitness, que está tan presente y tan fuerte actualmente”, comenta Pilar Luna, experta en moda y directora de contenidos de Código Malva.

Para Adriana Gómez, analista e investigadora de tendencias, a esto se une “el comportamiento del consumidor contemporáneo que quiere vivir de manera más relajada, sin muchos estereotipos de los que la moda impone, sintiéndose confortable y bien vestido”. Y en esto tiene mucho que ver los millennials, quienes más mueven este mercado.

A esto hay que sumarle un tema coyuntural: los próximos juegos olímipicos de Río de Janeiro. Las expertas afirman que vísperas de este evento, así como de los mundiales de fútbol, la moda recurre al mundo deportivo y lo pone sobre el tapete (o mejor, en la calle).

El mundo de la moda toma las siluetas deportivas y aprovecha los materiales tecnológicos (mallas, elastómeros, neopreno, etc.) para reinterpretarlos y lanzarlos con ese toque que los vuelve chic.

Alianzas poderosas

Esa cercanía entre la moda y el campo deportivo no es reciente, aunque ahora tenga una presencia constante.
Pilar Luna recuerda que ya en los años 90, el diseñador japonés Yohji Yamamoto utilizó zapatillas de Adidas para un desfile y de allí nació una línea de ropa, Y3, que diseñan entre la marca y el modisto.

Desde entonces ya son famosas las alianzas de esta marca deportiva con diseñadores o celebridades como Stella Mc Cartney, Kanye West, Pharrel Williams y Rita Ora, por ejemplo. O la de Reebok con Alicia Keys, o las de Puma con Alexander McQueen y Rihanna, por mencionar algunos ejemplos.

Por el otro lado, están los diseñadores que han introducido en sus colecciones prendas de este tipo, incluyendo los tenis o zapatillas, como lo hizo Karl Lagerfeld hace un par de años en su desfile de alta costura en París, o Alexander Wang.

De estas dos vitrinas, obviamente, se prenden las marcas masivas de ropa que también sacan sus colecciones –sin el lujo y exclusividad de los primeros inspiradas en el mundo deportivo. Y todo esto se ve reforzado por las celebridades que las usan: Kendall Jenner y Gigi Hadid, son sus mejores exponentes.

Así se completa el círculo de convertir en moda lo que se vivía de forma espontánea en la calle.

Las prendas clave

Aunque todo depende de los gustos y personalidades, si quiere estar a la moda estas prendas son las clave para lucir actual.

* Chaqueta: estilo bomber (como las de los aviadores) o estilo sudadera con cremallera y muñecas ajustadas.

* Saco cerrado, de algodón como los clásicos de las universidades estadounidenses.

* Sudadera completa o chándal estilizada (ajustados en el tobillo y los puños), con materiales tecnológicos. Se puede usar con sandalias altas, ‘stilettos’, mocasines, alpargatas.

* ‘Leggins’. Son controvertidos, lo ideal es usarlos con un saco o camisa larga que cubra la cadera, a menos que tenga muy buen cuerpo para lucir y lo pueda combinar con un saco o buzo cortos. Lo ideal es que sean de materiales tecnológicos, de los que se usan en el deporte.

* ‘Joggers’. Bluyín con el estilo y la comodidad de un pantalón de sudadera, ajustado al tobillo y con resorte o cordón en la cintura.

* Tenis. Hay todas las posibilidades: los vintage (blancos como los Stan Smith de Adidas), las botas ochenteras de Reebok, los de tacón, negros, con lentejuelas, estampados. Estos van perfectos con faldas y vestidos, y con pantalones del mundo casual.

* Vestidos: estilo camiseta polo (con cuello) en un solo color o a rayas.

Combinar con éxito

La idea no es usar la sudadera de toda la vida, esa de algodón con silueta holgada, ni los leggins o como decimos, lycras, desgastadas. “Las marcas y diseñadores han logrados looks con otros materiales (los tecnológicos y hasta sedas para las chaquetas por ejemplo), estampados y mezclas de texturas, que se ven más como prendas de uso diario que como sudaderas”, comenta Pilar Luna, de Código Malva.

* Lo ideal es combinar lo deportivo con lo casual (leggins con un saco largo, falda con tenis); que no todo el atuendo sea estilo gimnasio.

* En esta tendencia se usan mucho las jaretas, los resortes en los puños y tobillos, y las cremalleras.

* Los estampados pueden ser de flores, animales y también los números como de jugadores de un equipo deportivo.

* En el verano se pueden llevar pantalonetas de ejercicio (versión moda) con un blazer y tacones.

NATALIA DÍAZ BROCHET
Editora de EL TIEMPO