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Santa Fe mostró jerarquía en la Copa Libertadores

El equipo colombiano estaba necesitado de puntos y se impuso justamente en Chile a Cobresal, 1-2.

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09 de marzo 2016 , 09:51 p.m.

La situación en la tabla de posiciones hacía imperativo para Santa Fe conseguir un triunfo si quería seguir con opciones claras para clasificar, y así lo logró el equipo cardenal con un 1-2 sobre Cobresal.

Jerarquía es ganar cuando más se necesita, sin importar si es local o visitante, ni el rival; y ayer el equipo colombiano cumplió con esa premisa y con 4 puntos tiene intactas sus opciones de avanzar a los octavos de final de la Copa Libertadores y mostrar que su logro en la Suramericana no fue casualidad.

Más allá del descuento de los chilenos faltando un minuto para el final, el cual dio cierto dramatismo, más por la distancia en el marcador que por el trámite del juego, Santa Fe fue un justo ganador.

Cobresal no generó muchas, opciones, o mejor, la del gol y uno que otro susurro que no aturdió la defensa cardenal.

El uruguayo Gerardo Pelusso, director técnico de Santa Fe, supo leer bien el juego y la experiencia de la derrota en Brasil 1-0 contra Corinthians sirvió para emplearla en el estadio El Cobre en la población de El Salvador, una ciudad tan desierta como el fútbol del equipo que los representa.

Contra los brasileños usó un 4-3-2-1 que se transformaba en un 4-4-1-1, pero en Chile se decidió con un claro 4-4-2, al dejar por fuera a Jonathan Gómez e incluyendo al juvenil samario Antony Otero, quien propició el autogol para el 0-1, y sacó a Baldomero Perlaza para incluir a Sebastián Salazar, quien marcó el segundo tanto. Dos sustituciones que sorprendieron, pero que dieron resultados.

En Brasil tuvo varios ataques, pero a veces faltó gente, los dos o tres hombres en punta no fueron suficiente, en esta ocasión tuvo su línea de 4 en el medio, pero se desdoblaban rápidamente Juan Daniel Roa y Luis Manuel Seijas, quienes acompañaban a los dos delanteros y así el volumen ofensivo era mayor, lo que permitió las anotaciones y otras chances de gol. Y vale la pena recordar que no tuvo  a sus laterales titulares, ni a los suplentes, jugaron los que son tercera alternativa.

Lo lamentable de la tarde fue la expulsión del delantero Carlos Ibargüen, que quiso tomar la justicia por sus manos. Había recibido una falta y segundos después se la cobró y recibió una justa tarjeta roja. Era un jugador clave para el partido del próximo martes en El Campín, de nuevo, contra los chilenos.

Y será precisamente ese juego el que termine de hacer valer estas tres unidades, como se dice en el tenis: “para confirmar el quiebre”.

Luego quedarán dos partidos, contra Corinthians, en casa, y Cerro Porteño, de visitante. Dos oportunidades para sacar la jerarquía de un campeón.

Papel y lápiz…

ANDRÉS FELIPE VIVEROS BERMÚDEZ
Redactor de EL TIEMPO
@afviveros