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Clásicos vallenatos en estuche de lujo

Nueva producción de Peter Manjarrés y Sergio Luis Rodríguez, con Emiliano Zuleta Díaz como invitado.

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08 de marzo 2016 , 04:21 p.m.

Un acordeón de museo fabricado en los años 20 sirvió de modelo para el estuche de lujo de Solo clásicos vol. 2. Cuatro décadas, nueva producción de Peter Manjarrés y Sergio Luis Rodríguez, con Emiliano Zuleta Díaz como invitado.

El trío había grabado ya un primer álbum de clásicos, del que sonó la versión de Obsesión cantada por Manjarrés. Con él ganaron el Grammy Latino en la categoría vallenata del 2008.

Los seguidores pedían otro álbum de clásicos en espectáculos y redes sociales, así que Manjarrés decidió trabajar en el segundo volumen.

“Fueron dos años consiguiendo juglares (músicos de la historia del vallenato en las décadas del 60, 70, 80 y 90) y pendiente de los tiempos de Emiliano para grabar”. Y luchar por el sueño de empacar su música dentro de un ‘acordeón’.

“Como es un CD de concepto –dice–, quise llamar la atención de coleccionistas y amantes del folclor. Imaginé una caja en forma de acordeón de madera y busqué diseñadores. Muchos tiraban la toalla, me decían que buscara un carpintero. Quise hacer 5.000, pero era tan costoso que me la jugué por una edición limitada de 1.500”.

Abiertamente dice que cada estuche le salió por “200.000 y pico” de pesos y que la ganancia apenas cubrirá el costo. “Lo hice por amor, le debo mucho al vallenato clásico y vendí mil estuches antes del 4 de marzo, fecha de lanzamiento”.

La comercialización fue a través de redes: “Puse anuncios y la gente los reservó –dice–. Fueron amigos, empresas, coleccionistas, seguidores que esperaron a que el viernes pasado les llegara a sus casas”.

Aunque hay una edición ‘normal’, de dos CD, la limitada agrupa cuatro discos (con 48 canciones) y un librito que cuenta la historia de cada tema. Su criterio fue grabar clásicos poco versionados. No querían “trillados”.

“Está Almas felices, grabada por Iván Villazón y Franco Argüelles, y que nombra a todos los juglares –relata–. Le incluí una estrofa que me dio el compositor. Mis viejos fue la primera que le grabaron Los Hermanos López a Poncho Zuleta cuando él aún era guacharaquero y el cantante era Jorge Oñate. En ella saluda a su mamá. Lo invité a que la grabara aquí”.

Esto llevó a que Poncho se reencontrara en estudio con su hermano Emiliano. Dice Manjarrés que lloraron al verse y empezaron a brotar muchos recuerdos.

“Antes, los dos grabaron conmigo otra canción, pero cada uno por su lado. Esta vez estaban ambos en el estudio”, dice el cantante, orgulloso del álbum grabado, aunque sea distinto de su estilo comercial, ya que evoca el sonido tradicional del vallenato, incluidos temas en guitarra.

Para que sonara clásico, Manjarrés invitó a músicos que protagonizaron grabaciones en las cuatro décadas que el álbum refleja. Coristas de 80 años, como Johnny Cervantes; cajeros de la célebre dinastía Castilla, y el bajista José Vásquez, legendario en su instrumento, entre otros.

El merengue fue otro de sus rescates: “Grabé seis porque este aire está abandonado –dice–. Aparece El bozal, grabado por Diomedes Díaz. Dice que los músicos ya no quieren cantar merengue. Si era queja en los 80, imagínense ahora”.

E incluyó otra canción intocable: Señora, inmortalizada por Otto Serge y Rafael Ricardo. “No la grabó nadie más y sigue sonando, por eso da temor hacerla. Pero si fuera por mí, todos los años grabaría clásicos”, confiesa.

Dice que no lo hace por reemplazar versiones, sino porque le nace: “Por eso respeto las melodías. Grabar clásicos es una responsabilidad”. Y una prueba de fuego: Manjarrés sabe que estará bajo la lupa de los puristas, pero busca mostrar con el ejemplo que sí se puede grabar vallenato tradicional.

LILIANA MARTÍNEZ POLO
Cultura y Entretenimiento