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Las colombianas que trabajan de manera anónima por el proceso de paz

Mónica Cifuentes y Elena Ambrosio llevan cuatro años asesorando al Gobierno en los diálogos de paz.

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07 de marzo 2016 , 08:53 p.m.

Coincidiendo con la celebración del día internacional de la Mujer, Mónica Cifuentes Osorio y Elena Ambrosio, dos abogadas colombianas que encabezan el asesoramiento al equipo de Gobierno en la Mesa de conversaciones de La Habana en materia jurídica y temática, respectivamente, hablan con la prensa y destacan el trabajo duro de las mujeres anónimas en el proceso de paz, que todo parece indicar está a punto de concluir.

Cifuentes y su equipo -más del 70 por ciento son mujeres que trabajan tanto en la isla como en Bogotá-, han trabajado temas tan complicados como la suspensión de órdenes de captura para que guerrilleros puedan viajar a Cuba, indultos, procesos de justicia, temas puntuales de dejación de armas o la reincorporación de miembros de las Farc a la sociedad.

La responsabilidad de Ambrosio, que depende de la oficina del Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, ha sido el soporte para el desarrollo de los puntos de la agenda. En esa función ha tenido que revisar los documentos e intercambiar y supervisar su redacción con la contraparte de las Farc. Ambas admiten que la parte más difícil es la separación de sus hijos. Los de Mónica de 12 y 20 años y los de Elena de 6 y 9.

“Hay que hacer maromas para atenderlos”, señala Elena Ambrosio, que reconoce la importancia del “apoyo familiar”.
Cuentan que el desarrollo de la mesa de negociación es muy formal. Pero “siempre ha habido espacio para desarrollar afinidades”, cafecito de por medio.

Ellas han estado desde el comienzo del acercamiento del Gobierno con las Farc y están viajando desde que se instaló la mesa en La Habana. Cumplen ya cuatro años dedicadas a trabajar para que la paz llegue a Colombia. Si ahora tienen algún disgusto con sus hijos, esperan que después, cuando el país viva en paz, se lo sepan agradecer.

Para ellas la importancia del trabajo en La Habana ha radicado en que “se ha fortalecido la confianza”, pero aseguran que “la paz se construye después”.

El currículo de Mónica es amplio. Como penalista asesoró en la Fiscalía General, pasó por el programa Presidencial de Lucha contra la corrupción (1999-2004), o en el Ministerio de Defensa (2005-2011). Ha sido asesora de la Alta consejería Presidencial de Defensa y Seguridad (2011) y asesora de la Oficina del alto comisionado para la Paz.

Además de litigante de compañías del grupo Bolívar desde hace 18 años, ha ejercido como asesora en materia fiscal para la Controlaría y la empresa de Teléfonos Públicos de Bogotá, en estrategias anticorrupción y prevención de fraudes masivos.

Ambrosio, de 36 años, graduada de la Universidad de los Andes, está especializada en derecho internacional humanitario y en política y asuntos internacionales. También se ha desempeñado como asesora y directora de Derechos Humanos del viceministro de Defensa para las políticas y asuntos internacionales.

A preguntas de EL TIEMPO sobre el futuro para las guerrilleras abusadas, Cifuentes afirma que en la reinserción social se “va a tener en cuenta un enfoque internacional y un apoyo psicosocial especial para todas aquellas mujeres que vuelven de la guerra en todas sus condiciones: abusadas, viudas, madres solteras. Lo que vamos a tener es una ruta común, enfoque diferencial y unos apoyos psicosociales completamente diferenciados”.

Por su parte, Ambrosio explica que “el aporte de las mujeres del lado de la guerrilla y del lado del Gobierno ha sido todo en estas conversaciones. En nuestro lado, muchas mujeres han hecho sacrificios iguales o mayores al mío, viniendo acá.

El aporte se ve en los resultados logrados; ahora son más de 100 páginas de acuerdos escritos conjuntamente con la guerrilla, es algo que no había pasado nunca en Colombia en ningún proceso de los que hemos tenido”.

Agrega que el mensaje para las mujeres colombianas es “que todo está por hacer, que la paz la construimos todos y que yo espero y creo firmemente que las mujeres y organizaciones asociadas en Colombia tenemos todavía mucho que hacer para construir la paz en el país”.

Elena Ambrosio apunta: “este es un proceso, en mi opinión, irreversible. Estamos cerca de lograr un acuerdo, aunque faltan temas muy complejos, estamos convencidos de que se puede y finalmente hemos logrado acuerdos muy importantes. Cada uno de los logros alcanzados realmente es un hito en este proceso y estoy segura que Colombia va a salir adelante”.

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO
Corresponsal de EL TIEMPO
La Habana