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'El atentado en Guaymaral fue planeado con suficientes días'

Autoridades dicen que los autores realizaron trabajos de inteligencia para perpetrar el hecho.

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07 de marzo 2016 , 08:15 p.m.

Investigadores de la Sipol –Servicio de Inteligencia de la Policía– y hombres de la Armada Nacional realizaron el lunes la recopilación de los elementos para determinar quiénes fueron los autores del atentado contra un bus de la Armada y una minivan del colegio La Cumbre, en el norte de Bogotá.

En el bus viajaban 35 militares entre sargentos y soldados, y en la van escolar se trasladaban dos adultos: el conductor y una tutora del colegio.

Los primeros elementos recopilados determinaron que los autores del atentado estuvieron en el lugar y que esperaron el paso del bus con los militares, porque el artefacto –con 450 gramos de pentolita– fue accionado a escasos 70 metros de distancia.

Todo indica que se trató de un hecho planeado con suficientes días y que los autores realizaron labores de inteligencia, como la de saber a qué hora se da el paso de vehículos con militares. (Lea tambiém: En atentado en Guaymaral 'no excluimos ninguna hipótesis': Mindefensa)

Se trata de una zona poco transitable y una de las primeras hipótesis es que los que activaron el artefacto fueron dos personas que huyeron en una motocicleta que estaba parqueada a pocos metros del lugar, a unos 70 metros del sitio; esto se deduce después de las primeras entrevistas a los afectados y por el cableado hallado en el lugar de los hechos.

Las autoridades buscaron, durante cuatro horas, cámaras de seguridad en la zona para lograr identificar el vehículo en el que huyeron los responsables del hecho. Como cerca del sitio del atentado no hay este tipo de equipos, la búsqueda se extendió hasta casi un kilómetro de distancia en donde está ubicada la primera cámara.

Una de las conjeturas apunta a que los terroristas buscaban generar un impacto mediático, debido a que la cantidad de explosivo empleado –menos de una libra– no produciría un daño mayúsculo, tal y como ocurrió. Así lo confirmó el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas: “Hacerle daño a un bus de ese tamaño o inclusive a una buseta que pasaba en sentido contrario, es un daño menor; como ustedes lo han podido ver en la pintura de los vehículos y en el estado de salud de los ocupantes”.

Aún se desconoce de dónde provino el ataque,o quiénes pudieron ser los autores de este atentado. Según el ministro Villegas, no se descarta ningún tipo de hipótesis.

Así es la zona

Fincas, amplios potreros y muchas vacas es el paisaje que rodea la zona en donde el lunes, en horas de la mañana, integrantes de la Armada Nacional fueron atacados con el petardo de bajo poder. Pero no es solo campo abierto lo que hay. A pocos metros de donde sucedió la explosión hay sitios de mucha concurrencia como el Centro Comercial Bima y el aeropuerto de Guaymaral, que es usado por las FF. MM. y por vuelos privados.

Además hay colegios, haciendas, conjuntos residenciales, casas de políticos y militares, empresas de aviación, una de las bases de Antinarcóticos de la Policía Nacional y el Departamento de Unidades Fluviales de la Armada, ubicado a pocos kilómetros de Guaymaral. A este último sitio se dirigía el grupo de Infantes de Marina en el momento del atentado. (Fotos: Los daños que dejó la explosión en la entrada del aeropuerto Guaymaral)

“A esa unidad nosotros vamos todos los días para entrenamientos, pero también allí se hace reparación de los botes fluviales”, confirmaron en la Armada y también señalaron que es la primera vez que se reporta un ataque de este tipo en esta zona del norte de la capital del país.

Pese a que el Ministro de Defensa declaró que la motivación del atentado fue mediática, el riesgo al que fue expuesta la comunidad en los hechos quedó en evidencia con los daños que sufrió un colectivo escolar que, minutos antes del ataque, había dejado a sus estudiantes en uno de los colegios de la zona.

“Nosotros pasábamos y sentimos la explosión nada más, no nos dimos cuenta de quién la activó. Sentimos el impacto. Afortunadamente, los niños ya estaban en el colegio”, relató Fabio Rodríguez, conductor de este vehículo, quien señaló que nunca se imaginó que una situación así pasara en ese lugar tan tranquilo y que recorre a diario.

Claudia Rodríguez, una mujer que trabaja en uno de los conjuntos residenciales de este sector, contó cómo, por un instante, se salvó de pasar en su moto por el lugar de la explosión.

“Yo trabajo en San Sebastián, un conjunto residencial de por acá, venía sola en la moto y cuando iba a dar una vuelta sentí el estallido. Acababa de pasar por ahí; me salvé”, contó esta mujer.

Esta vía, que conecta municipios vecinos de Bogotá como Chía y Cota, se puede tomar a la altura de la calle 235 con autopista Norte.

Por el lugar no transitan rutas de buses del (Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). No obstante, sí circulan a diario decenas de uniformados de la Policía Nacional (que trabajan en la estación de Antinarcóticos), además de rutas escolares que prestan servicio a colegios privados de la zona, habitantes de los conjuntos residenciales y miembros de la Armada Nacional que tienen en este sector uno de sus campos de entrenamiento.

‘No hubo heridos de gravedad’

Los 21 heridos que resultaron del ataque contra el bus de la Armada Nacional, en el que iban 35 personas, fueron valorados y llevados al Hospital Militar. Carlos Pareja, un campesino que fue testigo del hecho, contó que los ocupantes del bus se bajaron por sus propios medios y que no hubo heridos de gravedad.

Sin embargo, señaló que uno de ellos tenía esquirlas en su rostro. La Dirección General del Hospital Militar Central, en cabeza del Mayor General (RA), Luis Eduardo Pérez, reveló que el parte médico de los especialistas de este hospital sobre los afectados ingresados a esa institución cerca las 11 a. m. del lunes es satisfactorio.

“Tras la explosión de ayer en horas de la mañana, en la carretera interna que conduce al aeródromo de Guaymaral, ninguno se encontraba herido de gravedad; ingresaron estables, sin ninguna lesión, se realizó valoración integral; fueron evaluados por otorrino por posibles lesiones acústicas y fueron dados de alta con manejo ambulatorio”, señalaron en el hospital adonde fueron ingresados los 21 lesionados.

Dentro de la lista de los afectados se encontraban suboficiales, infantes de marina profesionales y civiles. A 19 de ellos ya se les dio egreso, los dos que aún se encuentran en la institución están en valoración por oftalmología para determinar luego su egreso.

Redacción JUSTICIA y ZONA