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Así será el concierto de los Rolling Stones en Bogotá

'Show' comenzaría con 'Start Me Up' y cerraría con 'Satisfaction', a la luz de fuegos artificiales.

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05 de marzo 2016 , 09:01 p.m.

“¿Cómo lo logra?”, se preguntaba un espectador –y seguro no era el único que lo hacía– en el primer concierto de los Rolling Stones en La Plata (Argentina), el pasado 7 de febrero, al ver a Mick Jagger corriendo por la inmensa tarima dispuesta en el estadio de su ciudad. “Se movía como un jovencito, como si la música le diera cada vez más energía”, escribió el cronista del diario ‘Clarín’ sobre esa noche. Esta explicación parece la única posible para entender cómo un grupo cuyo promedio de edad es de 71 años ‘roquea’ de esa forma. (Además: The Rolling Stones: pura 'Satisfaction' garantizada)

Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ron Wood, una de las formaciones fundacionales del rock británico, se encuentran desde comienzos de febrero de gira por Suramérica, un viaje al que decidieron darle por nombre ‘Olé’. Y en cada uno de los recitales han entregado pistas de lo que se verá en el estadio El Campín, en Bogotá, el próximo 10 de marzo.

En primer lugar, la tarima luce como la imagen que los Stones tienen del continente: una fiesta de colores fluorescentes, muy tropicales, que combinan con las chaquetas que disimulan su vejez, aquel fantasma que tratan de dejar encerrado en los camerinos. En estos, así como en sus habitaciones de hotel, los esperan botellas de vino blanco, stevia (endulzante natural), tomates orgánicos, humus y avellanas brasileñas, pero también champán Moët & Chandon y vodka, tal como el equipo de ‘Olé’ les ha especificado a los empresarios que los contrataron en cada país.

Respondiendo a la solicitud de los fans, los Rolling Stones siempre incluyen una canción específica para cada concierto: en São Paulo tocaron ‘Bitch’; en Río de Janeiro, ‘Like a Rolling Stone’; en Montevideo, ‘She’s So Cold’; en el primer día en La Plata, ‘Street Fighting Man’, y en el segundo, ‘You Got Me Rocking’. Y en Santiago, ‘She’s a Rainbow’.

Las peticiones funcionan así: días antes del espectáculo, la banda publica en sus redes sociales cuatro opciones de votación. Por ejemplo, en Porto Alegre (Brasil), les pidieron a los fanáticos decidirse por ‘Get Off of My Cloud’, ‘Let’s Spend The Night Together’, ‘Street Fighting Man’ o ‘You Got Me Rocking’. Conforme se mueva el sondeo, eligen.

Además, hay añadiduras al listado muy sorpresivas, que han sido vistas como regalos de la banda a las ciudades en las que se sienten más a gusto. Por ejemplo, en La Plata tocaron ‘Anybody Seen My Baby?’, una canción del álbum ‘Bridges to Babylon’ (1997) que no interpretaban en vivo desde 1998; en Río sonaron la inesperada Angie –se supone que a los Stones no les gusta esta canción– y ‘Doom & Gloom’. Y en São Paulo decidieron abrir el concierto con ‘Jumpin’ Jack Flash’ y no con ‘Start Me Up’, que habían usado en el resto de fechas de ‘Olé’.

Sin embargo, en general la banda se apega al siguiente listado de éxitos (alerta: si prefiere mantener la sorpresa, es mejor que salte al siguiente párrafo): ‘It’s Only Rock n’ Roll’, ‘Tumbling Dice’, ‘Out of Control’, ‘Paint It Black’, ‘Honky Tonk Women’, ‘Slipping Away’, ‘Midnight Rambler’, ‘Miss You’, ‘Gimme Shelter’, ‘Sympathy for the Devil’, ‘Brown Sugar’ y, después de un receso corto, ‘You Can’t Always Get What You Want’ –que interpretan junto a un coro local– y ‘Satisfaction’. Todas, canciones fundamentales para entender la historia del rock.

Los Stones también tienen algunas canciones comodín, que rotan según el escenario: ‘Wild Horses’, ‘Beast of Burden’, ‘All Down The Line’, ‘Before They Make Me Run’, ‘Happy’ y ‘You Got the Silver’, entre otras. Esta última, cantada por Keith Richards, lo que añade otro sabor a la mezcla de la noche.

Noche que cerrará, seguro, con fuegos artificiales en el cielo de El Campín, enmarcando la interpretación de ‘Satisfaction’, que es mucho más que un himno del rock. La escena promete que los ‘stonianos’ o ‘rolingas’, o como más se quieran apodar los fanáticos, se bañarán en lágrimas. (También: The Rolling Stones darán concierto gratuito en Cuba este 25 de marzo)

Todo lo que pasa con los Stones por fuera del concierto también es noticia. En otros países, por ejemplo, decidieron dar paseos urbanos, procurando hacerlo en secreto (¡buen chiste!). En Buenos Aires, Jagger, como cualquier turista –aunque salió a la calle protegido por gafas negras y una gorra–, se tomó una foto en los jardines de Palermo y la puso en sus redes sociales. Luego, junto con el resto de la banda, se dio un momento único: asistir a una presentación privada de Charly García.

En Chile, dijeron que saludarían a los fanáticos y lo hicieron en el Estadio Nacional, un día antes del concierto. Además, durante su presentación, Jagger contó que fueron a la casa de Pablo Neruda, a un reconocido restaurante de Santiago e incluso a un ‘café con piernas’.

Los Rolling Stones recorren el continente con una comitiva de 60 personas, para quienes usualmente se separa todo un piso del hotel donde se hospedan.

De su agenda en Bogotá no se sabe mucho, excepto que permanecerán al menos una noche en la ciudad. “Pidieron mucha información de la ciudad, de qué hacer y a dónde ir, tienen muchas expectativas”, comentó una fuente de Ocesa Colombia, empresa organizadora de espectáculos que se alió con Move Concerts (otrora Evenpro) y el Grupo Aval para traer a la banda británica.

La gira ‘Olé’ ya no culminará el 17 de marzo en México, como estaba previsto, sino el 25, con la recientemente agregada fecha en La Habana (Cuba), en un concierto gratuito e histórico: durante los años 60 y 70, la música de los Rolling Stones estuvo prohibida en la isla, pues era vista como “diversionismo ideológico” para los seguidores de la revolución.

“En nuestra larga carrera hemos tenido actuaciones en muchos lugares especiales, pero el espectáculo en La Habana va a ser un gran evento para nosotros y esperamos que también para nuestros amigos en Cuba”, dijeron los Stones en sus redes sociales, lo que alegró a los cubanos.

Medio siglo rodando

Han pasado exactamente 52 años desde la aparición del primer álbum de la banda, titulado ‘The Rolling Stones’ (‘England’s Newest Hit Makers’), de 1964, y su productividad fue muy alta hasta ‘Bridges to Babylon’ (1997), tras unos difíciles años 80 en los que no tuvieron el mismo impacto de los 70.

Sin embargo, volvieron a encender la máquina interior para emprender importantes giras desde ‘Steel Wheels’ (1989), que los han mantenido vigentes. Su último álbum en estudio fue ‘A Bigger Bang’ (2005), aunque luego vinieron ediciones especiales de DVD y la banda sonora de ‘Shine a Light’ (2008). Además, diferentes documentales han ayudado a forjar la leyenda. Su influencia ha sido continua durante todos estos años: no es gratuito que, por ejemplo, una banda de músicos jóvenes que quieren fomentar la música carranguera lleve por nombre Los Rolling Ruanas.

Para todas estas generaciones que se han levantado alrededor del sonido de los Rolling Stones, la noche de este jueves promete hacer historia.

Y por Colombia, Diamante Eléctrico

Desde que se anunció el concierto de los Rolling Stones, hubo un gran runrún para escoger al ‘telonero’. Desde Medellín se propuso que fueran Los Yetis, una de las bandas que más se nutrieron del reflejo ‘stoniano’ en los 60. Finalmente, esta semana se conoció el grupo colombiano elegido para abrir el espectáculo del 10 de marzo: el trío Diamante Eléctrico, que ganó el Grammy Latino a mejor álbum de rock, por ‘B’, y que abrió el ‘show’ de Foo Fighters el año pasado. Una coincidencia: el primer disco de Diamante Eléctrico contó con la producción del veterano Andrew Loog Oldham, quien vive en Bogotá y fue el primer mánager de los Stones. El grupo nacional fue elegido por la alianza que organizó el concierto, con base en criterios definidos por la banda británica. En el proceso de selección participaron otras tres agrupaciones, también muy eléctricas: Revólver Plateado, Carlos Elliot Jr. y Árbol de Ojos.

CARLOS SOLANO
Cultura y Entretenimiento