Archivo

¿Quién mató a la líder hondureña Berta Cáceres?

La ambientalista indígena fue asesinada este jueves después de entrar a su vivienda.

notitle
04 de marzo 2016 , 08:40 p.m.

“Me siguen. Me amenazan con matarme, con secuestrarme, amenazan a mi familia. Esto es a lo que nos enfrentamos”, escribió la ambientalista Berta Cáceres en el informe 2015 de la organización Global Witness, que consideró a Honduras el país más peligroso para luchar por los derechos de la naturaleza.

Y el jueves en la madrugada se cumplió esa amenaza que había denunciado la dirigente indígena ambientalista. Dos desconocidos llegaron a su casa en La Esperanza, 200 kilómetros al noroeste de Tegucigalpa, capital hondureña, y la asesinaron a tiros.

Aunque la policía dijo que Cáceres, coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) y ganadora del Premio Goldman 2015, uno de los más prestigiosos en el campo del medioambiente, fue asesinada para robarle, nadie cree esa versión.

Todos sabemos que fue por su lucha. Es un crimen político de este gobierno”, afirmó Carlos H. Reyes, presidente del sindicato de la Cervecería y dirigente del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).

Cáceres fue acusada en septiembre del 2013 de provocar daños a la empresa Desa-Sinohydro, de capital hondureño y chino, compañía que pretendía desarrollar un proyecto hidroeléctrico en la comunidad de Río Blanco, Intibucá.

Como coordinadora del Copinh, Cáceres, de 42 años, emprendió una lucha por la defensa del río Gualcarque, en el departamento de Santa Bárbara (noroeste), donde Desa-Sinohydro pretende construir una represa hidroeléctrica que amenaza con dejar sin agua a cientos de indígenas lenca, a los que pertenecía.

Berta Flores, madre de la ambientalista asesinada, dijo que recientemente su hija “fue al río Gualcarque y tuvo un altercado muy grande con los militares y con los dueños de la empresa que está haciendo (la represa) sobre ese río, y ella me dijo que tenían que parar (la construcción) porque era destruir la vida, era destruir la humanidad”, subrayó. Según la madre de Cáceres, su hija “tenía (dictadas) medidas cautelares” de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pero en la práctica no recibía protección del Estado por la presión de las autoridades que defienden a las mineras y empresas hidroeléctricas.

El ministro de Seguridad, Julián Pacheco, informó que fue detenido como sospechoso el guardia del conjunto donde mataron a la dirigente, así como otra persona que resultó herida.

Fuentes allegadas a la familia informaron que dicha persona es el activista mexicano Gustavo Castro Soto, integrante de la organización Otros Mundos Chiapas, de la Red Mexicana de Afectados por la Minería y el Movimiento Mesoamericano contra el Modelo Extractivo Minero, que se encontraba en Honduras para participar en el Foro sobre Energías Alternativas desde la Visión Indígena del Copinh.

AFP