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Urgencias infantiles del San Vicente, al 500%

La unidad con 12 cubículos atiende hasta a 70 niños cada día. Debilidad en primer causa el colapso.

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04 de marzo 2016 , 09:22 a.m.

 Las mañanas en las urgencias del Hospital Infantil del San Vicente Fundación amanecen hasta con 70 niños y sus acompañantes, que incluso con cinco días de espera por una cama, deben ubicarse en los pasillos, en sillas de plástico y en camillas diseñadas para pocas horas de estancia.

Allí, en la sala de urgencias pediátricas, solo hay 12 cubículos disponibles para la atención, tres médicos pediatras en el día, dos más en la noche y dos jefes de enfermería con ocho auxiliares.

En esas condiciones, durante este último mes, ha habido un colapso en las urgencias infantiles. El servicio se acerca al 500 por ciento de ocupación, es decir, el personal de esta área del hospital está atendiendo cinco veces más que lo que permiten sus recursos e infraestructura.

Preocupa además que en abril, cuando se espera un pico epidémico de bronquiolitis (inflamación de las vías aéreas más pequeñas de los pulmones, asociada a una infección viral y frecuente en menores de dos años), el porcentaje aumente y amenace con afectar a la población infantil de Medellín y de municipios vecinos por una menor disponibilidad. De hecho, los médicos afirman que de existir una emergencia en la ciudad, no habría posibilidad de expandir la capacidad hospitalaria.

Para Augusto Quevedo, pediatra del San Vicente, es claro que en la falta de acceso en los servicios de atención primaria (niveles más bajos de complejidad) y en las remisiones sin regular de otras instituciones de la ciudad, de municipios e incluso de otros departamentos, está el corazón del problema.

Lo anterior se refleja en que de las 29.762 urgencias infantiles que se atendieron en 2015 en este lugar, el 60 por ciento correspondían a atenciones de baja complejidad, como fiebre, diarrea y gastroenteritis, resfriado común, bronquiolitis, otitis media, entre otras.

La tendencia se mantiene para el caso de la ocupación total del Hospital Infantil. Allí, el 20 por ciento de los pacientes pudieron haber sido atendidos en el primer y segundo nivel, ya que cuando llegan al San Vicente, que es de alta complejidad, limitan el ingreso a pacientes en condiciones más graves.

Los pediatras del San Vicente pusieron como ejemplo el caso del Hospital Infantil Concejo de Medellín, donde dicen que no hay equipos ni personal para atender adecuadamente a los niños, razón por la que son remitidos al San Vicente.

A esto, agregan que hay escasez de pediatras en los niveles primarios de complejidad y que hay médicos generales que están atendiendo “pésimamente” las diarreas e infecciones respiratorias, por lo que muchos de los niños se complican.

A esta causa se suman otras, como la no autorización por parte de las EPS de medicamentos y procedimientos a niños con enfermedades crónicas, como epilepsia, diabetes, cáncer y VIH, y la ausencia de redes de atención.

Además, la situación se agrava por la falta de conciencia ciudadana. Según Martha Lucía Arenas, jefe de Trabajo Social del San Vicente, abundan los casos de menores con derecho a la atención, pero sin trámites completos para el aseguramiento contributivo por conflictos familiares.

De hecho, de 2.378 consultas por urgencias en enero de 2016, quedaron hospitalizados 606 menores de los cuales 429 presentaron algún tipo de novedad de aseguramiento, identidad, multiafiliacion o trámites pendientes desde antes del ingreso. Arenas cuenta que son frecuentes las suplantaciones, documentos errados o familias que dejan abandonados a sus niños en la institución.

Teniendo en cuenta que el problema es “epidémico”, de desatención, creciente y de todos", el San Vicente le propuso a la Secretaría de Salud de Medellín elaborar un plan de choque para abordar la crisis a corto plazo, que permita la redistribución de los pacientes a los niveles de complejidad adecuados, y que cuente con el acompañamiento y la auditoría de las autoridades de salud, así como aumentar el número de médicos pediatras en los niveles de complejidad intermedios.

Janeth Castaño, subsecretaria de Gestión de Servicios de Salud de la Secretaría de Salud, respondió que, conscientes del diagnóstico que hizo el San Vicente sobre las causas del problema se encuentran construyendo una serie de estrategias para fortalecer el segundo nivel, y concluyó que “ya es hora de actuar y de manera rápida”.

MEDELLÍN