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Donald Tusk pide a los inmigrantes económicos que 'no vengan a Europa'

El presidente de la Comisión Europea les dijo que no arriesguen su vida y su dinero.

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03 de marzo 2016 , 10:45 a.m.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, pidió este jueves a los inmigrantes económicos que no vayan a Europa. El anuncio lo hizo durante su gira por Grecia y Turquía, los dos países más afectados por la crisis migratoria.

"Quiero lanzar un llamado a todos los inmigrantes económicos ilegales potenciales de donde sean. No vengan a Europa. No les crean a los traficantes", dijo Tusk en una conferencia de prensa en Atenas tras reunirse con el primer ministro griego, Alexis Tsipras.

"No pongan en riesgo sus vidas y su dinero. Todo esto no servirá de nada", añadió.

Tusk se encontraba en Atenas como parte de una gira regional sobre la crisis por los países más afectados por la llegada masiva de migrantes, antes de una cumbre UE-Turquía sobre la crisis migratoria el 7 de marzo.

El presidente del Consejo europeo se dirigirá luego a Ankara donde se entrevistará con el primer ministro turco Ahmet Davutoglu.

Este llamado se produce luego de que la Unión Europea propusiera el miércoles un paquete de ayuda humanitaria de 700 millones de euros para los países más afectados por esta crisis, entre ellos Grecia donde cerca de 10.000 inmigrantes que buscan llegar al norte de Europa siguen bloqueados en la frontera macedonia.

Estas personas han quedado bloqueadas como consecuencia de nuevas restricciones impuestas por varios países de los Balcanes, lo que puede degenerar en una crisis humanitaria de forma inminente, según la ONU. Tusk criticó estas "decisiones unilaterales" que -dijo- perjudican el espíritu europeo de "solidaridad".

Más de 130.000 inmigrantes han llegado a Europa desde enero, según cifras del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La mayoría de estos inmigrantes pasaron por Grecia tras cruzar el Mediterráneo desde Turquía.

'Grave crisis humanitaria'

Del paquete de 700 millones de ayuda humanitaria propuesto por la Unión Europea a los países miembros más afectados por esta crisis, 300 millones serán asignados en 2016 y 200 millones en cada uno de los siguientes dos años.

Esta ayuda podrá ser destinada a cualquier país del bloque en situación excepcional, pero "irá, en gran medida, a Grecia, que vive la crisis humanitaria más grave", dijo el comisario europeo de Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides.

Grecia, que actualmente acoge a 23.000 inmigrantes, advirtió el martes que "no está en capacidad de gestionar a todos los refugiados que llegan" a su territorio y dijo que necesitaría 480 millones de euros para acoger a un total de 100.000 refugiados.

Macedonia por su parte dejó pasar el miércoles por su frontera con Grecia a 300 refugiados sirios e iraquíes. Estos son los primeros grupos de inmigrantes autorizados a cruzar su frontera, punto de paso de la ruta de los Balcanes para seguir camino hacia el norte de Europa, desde los choques que se produjeron el lunes entre inmigrantes y la policía.

Cerca de la localidad griega fronteriza de Idomeni, en un campamento para 1.600 personas la situación humanitaria seguía degradándose.

"Entre el viernes y el domingo, el número de personas en este campamento pasó de 4.000 a 8.000 y ahora estamos en 9.000", explicó Jean-Nicolas Dangelser, de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Idomeni.

Austria por su parte exhortó este jueves a Grecia a no dejar pasar a más inmigrantes al norte de Europa.

"No es posible que los que logran llegar hasta Grecia puedan seguir su ruta", declaró el ministro austríaco de Relaciones Exteriores, Sebastian Kurz, en una entrevista con el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

Desmantelamiento de Calais

En Francia, el desmantelamiento de una parte del campamento de inmigrantes en Calais (norte) se reanudó el jueves.

Los trabajos que habían iniciado el lunes, destinados a evacuar la zona sur del campamento, avanzan más rápidamente y se concentran en un espacio ocupado hasta ahora por refugiados kurdos. Las operaciones tienen lugar con la presencia de un importante dispositivo policial de protección.

Según las autoridades francesas, una hectárea ha sido evacuada en lo que va de la semana del total previsto de 7,5 hectáreas.

Según cifras oficiales, entre 800 y 1000 personas viven en el sector sur de la "jungla" (como se le conoce al campamento) que será desmantelado, pero las ONG activistas estiman ese número en 3.450.

El objetivo es recibirlas en albergues en Calais o en otras ciudades de Francia.

En todo el campamento hay entre 3.700 y 7.000 inmigrantes, en su mayoría sirios, afganos y sudaneses, que quieren pasar a Gran Bretaña.

AFP