Archivo

Hotel El Prado de Barranquilla será operado por la cadena Marriott

El legendario hotel fue entregado en concesión por 30 años. Las instalaciones serán restauradas.

notitle
02 de marzo 2016 , 07:09 p.m.

Después de un largo proceso, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a través del Fondo Nacional de Turismo (Fontur) adjudicó la operación y administración del Hotel El Prado de la ciudad de Barranquilla.

La propuesta seleccionada fue presentada por el Consorcio FTP, que dio su respaldo a la cadena hotelera Marriott Internacional, a la que se corroboró ampliamente la capacidad financiera exigida en los términos de la invitación. Esta multinacional, que cuenta con más de 4.300 propiedades en 85 países, opera hoteles bajo 19 marcas. El emblemático hotel será manejado bajo la modalidad de franquicia.

La responsabilidad de la financiación de la inversión prevista, cuyo monto asciende a los $21.300 millones, estará a cargo del grupo seleccionado, conformado por la compañía FTP Investment Corporation, con domicilio en California (USA), con un 55 por ciento y la compañía Espidel Ltda., ubicada en Barranquilla, cuya participación es de un 45 por ciento.

El Ministerio informó que los recursos en mención serán destinados a la restauración, dotación, operación, mantenimiento físico y arquitectónico del hotel, más un aporte de $4.800 millones para el pago de pasivos del mismo.

El contrato de concesión es por 30 años y su firma se efectuará dentro de los próximos 30 días. El Prado cuenta con 277 habitaciones, salones de eventos con capacidad para 800 personas, restaurantes, piscina y pizzería. También tiene a su cargo 84 trabajadores vinculados directamente, más seis empleados temporales.

La historia del hotel

Un artículo publicado por este diario en octubre del 2014, recién se anunció que el hotel se entregaría en concesión, recordó que El Prado tiene más de 80 años de fundación y que es un monumento del Patrimonio Arquitectónico y Cultural del país.

Su declive comenzó en 1998, cuando entró en proceso de extinción de dominio luego de que sus propietarios lo volvieron centro de operaciones de una boyante industria de narcotráfico y lavado de dólares.

El Gobierno lo entregó en administración a la Corporación Gustavo Matamoros, pasó a manos de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE) y ahora al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

De 300 empleados hace 15 años, en el 2014 contaba con menos de 100; la edificación se mantenía, entonces, con una ocupación de entre el 20 y el 25 por ciento. Su operación, que cuesta en promedio 700 millones de pesos al mes, apenas recaudaba, en el 2014, unos 400 millones.