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Soldado secuestrado en Antioquia cumple un mes en manos del Eln

Este jueves el militar Jesús Villar Ortiz cumple un mes en cautiverio. Su familia pide liberación.

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02 de marzo 2016 , 05:29 p.m.

La esposa del cabo segundo Jesús Villar Ortiz, secuestrado por el Eln, le suplica a esa guerrilla que lo liberen, que no lo asesinen ni lo torturen y que él tiene una bebé de 2 años que todos los días lo reclama.

Precisamente, este jueves, el militar cumple un mes en manos del Eln, luego de que fuera secuestrado por varios guerrilleros del frente José Antonio Galán, en la vereda El Diamante de Segovia (Antioquia).

El Ejército confirmó el plagio y aseguró que ocurrió mientras el militar acudió a un sitio donde esa guerrilla hizo un atentado contra la infraestructura de la planta de energía eléctrica, donde detonaron dos cargas explosivas.

Janeth Rodríguez, la pareja del militar desde hace seis años, contó que ese día la llamó un coronel a darle la noticia del secuestro y que le prometieron que no pararán los operativos, ya sea por rescate o por gestiones de liberación.

“Es algo de tranquilidad. Me dicen que no lo van a dejar solo, pero no dormimos porque no sabemos en qué condiciones está, es una incertidumbre y una zozobra constante”, dijo.

La última vez que Janeth vio a su esposo fue a las 10:30 p.m. del pasado 12 de enero, en Ibagué (Tolima), cuando se despidió de ella para empezar a trabajar en Segovia. La última vez que lo escuchó fue unas horas antes del plagio, en la madrugada del 3 de febrero.

Ese día, el Ejército informó que tropas adscritas a la Brigada 14 de la Séptima División fueron desplegadas en la zona para la búsqueda del militar, al igual que aeronaves de la División de Aviación Asalto Aéreo del Ejército.

“Ya es suficiente, mi hija es una bebé, que aunque no sabe qué pasó, se acuerda mucho de él y lo reclama, lo espera tardes enteras parada en la ventana, eso me parte el alma. Además, me imagino a mi esposo encadenado”, relató.

El militar lleva 10 años en el Ejército, ha estado en zonas complejas como en el municipio de Saravena (Arauca) y San Vicente del Caguán (Caquetá ), veía a su familia cada cuatro meses.

“Quiero dejarle un mensaje a mi esposo: lo amamos, que tenga muchos ánimos y fortaleza, que no desvanezca, pronto vamos a salir de esta cruel situación cruel. Este ha sido el mes más largo y doloroso de nuestras vidas, pero esperamos que pronto se acabe esta pesadilla”, concluyó Rodríguez.

MEDELLÍN