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Diálogos se reanudaron este miércoles y entran en su recta final

Las Farc afirmaron que en el 2016 'el país dirá terminó la guerra'.

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02 de marzo 2016 , 12:18 a.m.

Desde este miércoles, el Gobierno Nacional y las Farc se enfrentan a una fase crucial del proceso de paz con el reto de dar el impulso definitivo a las negociaciones y poder cumplir con el plazo que anunciaron, 23 de marzo, para firmar la paz, una tarea nada fácil ante la complejidad de los temas aún pendientes.

El equipo negociador del Gobierno llegó este martes a La Habana con el propósito de permanecer en Cuba hasta esa fecha para aprovechar al máximo el tiempo y tratar de cerrar un acuerdo; según adelantaron fuentes de la delegación.

Sin embargo, desde la guerrilla son escépticos al respecto, pero sí esperan pactar en ese plazo "algo relativo al fin del conflicto", como podría ser un cese del fuego bilateral y definitivo, que implicaría de facto el fin de la guerra en Colombia tras más de medio siglo.

Pero incluso en el hipotético caso de que se acordara el fin de las hostilidades, complejos y delicados asuntos quedarán todavía pendientes, como el abandono de las armas, el desmonte del paramilitarismo, la concentración de guerrilleros para su desmovilización y el tránsito de las Farc a movimiento político legal.

En el reinicio de los diálogos de paz en La Habana, las Farc expresaron su "plena disposición" a convenir "un cronograma y una hoja de ruta" que permita la firma del acuerdo de paz "a la mayor brevedad". "Nuestro compromiso y decisión política es avanzar con todo el empeño hacia la firma de un acuerdo final, que dé inicio al complejo proceso del fin del conflicto e implementación de lo pactado", dijo su jefe negociador, alias Iván Márquez, que regresó a La Habana el pasado jueves tras la polémica suscitada por su presencia en un acto público en Conejo (La Guajira) escoltado por guerrilleros armados.

En la recta final del proceso de paz, ese hecho desató una nueva crisis cuando el Gobierno decidió suspender las visitas de negociadores guerrilleros a sus filas en Colombia para hacer 'pedagogía de paz', misión que cumplía 'Márquez' y otros negociadores como 'Joaquín Gómez' en esa aldea de La Guajira.

Según el Gobierno, rompieron las normas de no entrar en cascos urbanos, establecer contactos con población civil y hacer manifestaciones políticas; condiciones que las partes revisaron en un encuentro a puerta cerrada en La Habana el pasado sábado para superar ese 'impasse', con la mediación de los países garantes Cuba y Noruega.

Aunque el jefe guerrillero no mencionó expresamente la polémica de La Guajira, subrayó la disposición de las Farc de "actuar en consecuencia" para acelerar los diálogos y dijo tener la "certeza" de que "en 2016 los colombianos contarán con un protocolo de paz que nos permita propalar a los cuatro vientos: terminó la guerra".

El jefe guerrillero también reclamó que se defina bilateralmente el mecanismo de refrendación de los acuerdos de paz, ya que rechazan el plebiscito para la paz impulsado por el Gobierno y que ya ha sido aprobado por el Congreso de Colombia. "La experiencia en la mesa ha demostrado que cuando se actúa sin tomar en cuenta a la contraparte, la negociación cae en terrenos cenagosos que impiden avances (...). Tenemos el compromiso de encontrar ya, y de manera conjunta, salidas a los asuntos nodales que falta discutir", subrayó Márquez.

Desde la delegación del Gobierno no hubo ningún pronunciamiento en La Habana, aunque su jefe negociador, Humberto de la Calle, señaló este martes en Colombia, antes de partir a la capital cubana, que se trata de "la recta final de las conversaciones para ver si tenemos esa buena nueva para los colombianos".

EFE