Bogotá

Estados Unidos, la densificación y el mito del 'no cabemos'

Un periodista revivió el debate de las ciudades densas en una columna en The Washington Post.

Estados Unidos, la densificación y el mito del 'no cabemos'
9 de octubre de 2015, 01:36 am

El debate sobre hasta dónde pueden crecer y qué tan densas pueden ser las ciudades sigue de moda. La polémica la encendió Emily Badger, periodista de The Washington Post, en su artículo ‘No existe la tal ciudad sin espacio’.

Aún más en Estados Unidos, donde hay pocas personas por metro cuadrado: en el área metropolitana de San Francisco-San José (California), que es de las más densas, hay apenas 2.100 personas por kilómetro cuadrado, mientras que en ciudades latinoamericanas como Lima y Bogotá hay 11.700 y 18.300, respectivamente.

Para ella, “impedirlo (que llegue más gente a una urbe), no es una limitación de la física. Es una política disfrazada de hecho físico”. Es decir, se trata de si los ciudadanos están dispuestos a cambiar sus hogares unifamiliares, con patio y jardín, por viviendas con áreas comunes compartidas.

En el fondo –y cita a George McCarthy, presidente del Instituto Lincoln de Políticas del Suelo–, la gente cree que con más personas se pierde la calidad de vida. Por eso la resistencia al cambio de modelo de ciudad densa y compacta, de pequeños edificios y usos mixtos.

Sin exagerar

El artículo de Badger reconoce los efectos inherentes a la densificación: más carros, pero los mismos parqueaderos; más niños, pero menos cupos disponibles en colegios, etc.

Por eso, los expertos que consulta coinciden en que la aspiración de una ciudad no debe ser emular la densificación de Hong Kong, con 26.400 personas por kilómetro cuadrado apiladas en rascacielos.

Menos a los de Daka (Bangladés), que tiene 43.500 personas por kilómetro cuadrado, pero en viviendas de uno y dos pisos con niveles de hacinamiento que requieren atención humanitaria.

Finalmente, Devin Bunten, otro de los expertos consultados por Badger, advirtió que las decisiones de planeación sobre el uso del suelo se concentran en lo local, ante los efectos visibles de la densificación, pero no es igual con las decisiones sobre el efecto en la productividad económica, que tiene alcances geográficos mayores, pero menos evidentes.

Artículo completo en: http://ow.ly/Tb5BE

EL TIEMPO