Archivo

'No escribir nunca a mano tiene graves consecuencias': Joaquim Valls

El economista y grafólogo dice que la caligrafía mejora la inteligencia emocional y la memoria.

notitle
02 de mayo 2015 , 11:33 p.m.

Cuando Finlandia anunció que a partir del próximo año dejará de impartir cursos de caligrafía en sus escuelas, el mundo del conocimiento encendió las alarmas: ¿por qué el país modelo en educación desprecia la letra a mano?

La respuesta obedece al uso masivo de teclados asociado a las nuevas tecnologías, pero también tiene que ver con el tipo de letra que aprenderán los finlandeses. “La escritura que se realiza a mano con bolígrafo no termina, pues se considera muy importante para adquirir destrezas y memoria –aclaró Minna Harmanen, responsable del Instituto Nacional del país escandinavo–. Los niños tendrán que aprender los trazos de un único tipo de escritura, la letra de imprenta, y dejará de ser obligatoria la enseñanza de la caligrafía pegada o cursiva. El tiempo que se dedicaba a esta se empleará en enseñar mecanografía”. (Lea también: Destrezas que los niños no deben perder)

Al debate se sumó el economista y grafólogo catalán Joaquim Valls, que puso varios ejemplos para explicar por qué prácticas como sumar a mano (sin calculadora) o la clase de educación física siguen siendo necesarias para mantener en forma cerebro y cuerpo. (Además: 'En la escritura, lo más importante es no olvidarse de soñar')

“En los tiempos que corren, en los que Google nos proporciona cualquier dato casi al instante, ¿tiene algún sentido estudiar historia, literatura o geografía? ¿Y qué decir de los cada vez más eficaces correctores ortográficos? ¿Para qué estudiar lengua o gramática entonces?”, argumentaba el doctor Valls, de 56 años.

EL TIEMPO se reunió con él en Barcelona para conocer mejor su postura y saber en qué consiste lo que él llama la grafotransformación.

¿Por qué está en contra de la decisión de Finlandia?

No me mostré en contra de la decisión, sino de la idea de exportarla a otros países. En Finlandia, los niños entran a la escuela obligatoria a los 6 o 7 años y llegan con la motricidad fina entrenada, porque las madres reciben todo tipo de ayudas del Estado y sus hijos están muy bien cuidados. Allí sí podría funcionar, aunque hay peligros. En Estados Unidos ya hay generaciones de niños que no escriben casi nunca a mano y las consecuencias han sido muy graves. Lo que más se ve afectado es la memoria.

Memoria para qué, cuestionarían los defensores de internet…

El problema con la memoria humana es que no tiene nada que ver con la animal. Nosotros tenemos ‘recuerdos de futuro’; es decir, yo puedo decirte “recuerda que mañana tienes que hacer esto”. Estos recuerdos de futuro son los que nos permiten hacer proyectos, ser creativos. La creatividad es memoria de futuro.

Siempre se dice que un edificio primero está en la cabeza del arquitecto y luego se hace realidad. La imaginación se basa en la memoria. Por tanto, una persona que no haya entrenado su memoria a partir, por ejemplo, de la escritura a mano, entre otras destrezas, carecerá de capacidad de innovación. Y el que carece de ella hoy está condenado a no ganarse la vida. (Lea aquí: ¿Cómo y para qué usamos internet en Colombia?)

¿Cómo entrenar la memoria?

La motricidad fina está en los ganglios basales, una zona del cerebro. Todo lo que hacemos de memoria, lo hacemos con los ganglios basales. Por ejemplo, cuando empiezas a manejar, tienes que pensar dónde está el embrague, el acelerador, el freno, los cambios... Toda esta información la administra la corteza cerebral, pero conforme vas conduciendo, vas interiorizando los pasos necesarios para hacerlo bien y, al final, lo haces mecánicamente.

Esto quiere decir que ese conocimiento se comprimió en los ganglios basales. Ahí están todas las actividades que hacemos de memoria, todo el pensamiento rápido y toda nuestra motricidad fina. El niño que escribe a mano está entrenando los ganglios basales. Otra forma puede ser con el deporte, pero yo me concentro en lo relacionado con la escritura a mano. (Lea también: Cinco tips para mejorar la memoria)

Pero volvemos al comienzo: ¿cómo compatibilizar eso con el uso del teclado?

Propongo que vayamos al gimnasio del cerebro, que es la letra. Propongo de 10 a 15 minutos al día escribiendo mediante el método grafotransformador.

¿Qué es eso?

Autoinstrucciones positivas. Jugamos con la autosugestión, pero con trampa. Yo les pido a mis alumnos: “Escriban ‘qué guapo soy’ cinco veces seguidas, pero fijándose en cómo hacen la ‘o’ ”. La repetición de la frase hace que esta pierda sentido y, como te estás fijando en una letra, ya ni te das cuenta de qué estás escribiendo y la frase va directamente al inconsciente. Esto es útil en una situación complicada, porque la frase empoderante surge automáticamente, está grabada en el inconsciente.

¿Grabamos cosas en el inconsciente a cualquier hora?

A mí me gusta hablar de nocturnidad y alevosía, porque por la noche –justo antes de acostarse– es el momento perfecto para entrar en el inconsciente. El cerebro tiene filtros, y justo cuando estás a punto de dormirte, baja la guardia, y ahí es donde podemos repetirle una orden positiva varias veces, hasta que la memoriza en el inconsciente.

En ese sentido, ¿es útil escribir a mano un diario?

Escribir a mano siempre sirve. Es ineficiente si solo escribes los aspectos negativos de lo que te ha pasado en el día. Lo mejor sería hacer ese recuento del día, parar, pensar qué puedes aprender o qué puedes mejorar y escribir una segunda parte en positivo. En la noche, el cerebro memoriza y se queda con la parte positiva, que fue lo último que escribiste. Esto es absolutamente catártico. Al día siguiente, amaneces con más energía y, si lo haces cada noche, los resultados son muy evidentes. (Columna de opinión: ¿Por qué escribir?)

Pero no solo cuenta escribir, sino también cómo es la letra…

Exacto. El rediseño de la letra está asociado al mejoramiento de la inteligencia emocional.

¿Y cómo se puede comprobar?

Nuestro método, llamado Kimmon, consiste en nueve meses de rediseño de la letra pensando en una mejora de la persona, convirtiéndola en un ser proactivo y creativo. Para probarlo, hacemos un test psicotécnico al principio y otro al final para ver los cambios. Aplicamos el test de Martin Seligman, que analiza 24 fortalezas de la inteligencia emocional.

Por ejemplo…

El autoconcepto o la autoestima mejoran con el rediseño de la firma. El optimismo mejora con los renglones ligeramente ascendentes. La perseverancia, cambiando la letra T. La gestión de las emociones, trabajando la letra M, y los márgenes…

¿Renglones ascendentes?

Sí. Los cuadernos de caligrafía siempre han tenido los renglones rectos, lo que crea alumnos obedientes. Lo que proponemos son renglones ligeramente ascendentes, lo cual nos hace escribir con más ganas, más alegría. Escribir hacia abajo es síntoma de desgano, de apatía.

¿Cómo se está aplicando el método Kimmon?

Con grupos de particulares que se apuntan a las sesiones, y ahora estamos haciendo una prueba en la Highlands School de Barcelona, con 100 alumnos de 11 a 16 años, y sus profesores. En junio conoceremos los resultados.

También vamos a aplicarles el método Kimmon a 50 jóvenes diagnosticados con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Pretendemos demostrar que la ansiedad y el TDAH disminuyen muchísimo y, en algunos casos, desaparecen.

Un mal negocio y su hija, las motivaciones

Joaquim Valls es economista, profesor de matemáticas y estadística y creador del método Kimmon para el desarrollo de la inteligencia emocional. Ha publicado los libros ‘Genial mente’, ‘Buenos días y buena letra’ y ‘Buena mente’, entre otros. “Hace años tuve un socio que era grafólogo, y no me fue muy bien en el negocio que emprendimos juntos, así que decidí aprender grafología para entender mejor a los demás”, explica Valls.

El nacimiento de su hija Marta fue otra motivación: “Me propuse hacerla feliz. Por eso, leí muchos libros que explican el funcionamiento del cerebro y empecé a estudiar cómo potenciar los diferentes tipos de inteligencia. Todo esto confluyó en mi tesis doctoral ‘La reeducación del inconsciente a través del método grafotransformador’ ”.

Por supuesto, la primera en aplicar el método fue su propia hija adolescente.

ZULMA SIERRA
Para EL TIEMPO
Barcelona (España).