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Solo hay una mujer por cada nueve hombres en cargos altos

Estudio revela, sin embargo, que a igual responsabilidad entre ellas y ellos hay sueldos similares.

Solo hay una mujer por cada nueve hombres en cargos altos
7 de abril de 2015, 12:47 am

Una encuesta entre más de 700 empresas del país encontró que a las mujeres les pagan lo mismo que a los hombres cuando tienen las mismas responsabilidades; solo que, en las máximas responsabilidades, de cada 10 puestos nueve son para hombres y uno para mujeres.

Así lo muestra un reciente estudio de la firma especializada Human Capital con información de 740 empresas.

La firma realizó la Encuesta Salarial Total Rewards 2015 en el número de empresas mencionado, para 600 tipos de cargos y en 21 sectores de la economía.

Así mismo la complementan con los más de 250 estudios salariales en los que acompañan a las empresas en la definición de su estructura salarial.

Según José Manuel Acosta, presidente de Human Capital, “en este proceso podríamos afirmar que el 100 por ciento de las compañías que contratan este tipo de estudios definen la asignación salarial en función del nivel de responsabilidad del cargo, lo que por supuesto deja a un lado el factor género al momento de definir la estructura salarial”.

Sin embargo, Acosta reconoce que sí han encontrado diferencias salariales, pero que ellas están asociadas más a temas de antigüedad y desempeño. Así, un operario puede estar sobrepagado con el mismo nivel de responsabilidad, pero obedece a que lleva 25 años en la empresa y, por ende, su crecimiento salarial ha estado marcado por los incrementos anuales y no por un ajuste relacionado con su nivel de responsabilidad o su género.

Y en cuanto a las brechas por desempeño, estas se han visto en organizaciones que han definido su política salarial bajo criterios no solo de responsabilidad, enmarcado en el cargo, sino según el aporte a los resultados, directamente asociado a la persona.

“En algunos de estos casos incluso hemos evidenciado que la mujer puede recibir una mayor remuneración. Este resultado estaría asociado a su capacidad para el trabajo y su preparación. Estas diferencias a favor podrían llegar a estar hasta en un 8 por ciento por encima de sus pares masculinos en un desempeño considerado superior”, agrega Acosta.

No obstante, el estudio evidenció desigualdades de género en la ocupación de cargos críticos dentro de las organizaciones que, explican, pueden deberse a una entrada tardía de la mujer al mundo laboral y a una sociedad tradicional que aún tiene ciertos temores al momento de dejar la dirección de una compañía en manos de una mujer.

Por ejemplo, en presidentes o gerentes generales, el 91 por ciento son hombres y el 9 por ciento, mujeres.

“Probablemente, si generamos este análisis en unos años en donde la incursión de la mujer esté mucho más consolidada, las cifras podrían mostrarnos una realidad diferente, en la que los comparativos podrían ser más acertados y exactos, ya que los tiempos de desarrollo en el ámbito empresarial de hombres y mujeres en este momento no son equiparables”, sugiere Acosta.

También se debe tener en cuenta que esa sociedad tradicional viene sufriendo importantes transformaciones y ahora se contrarresta cada vez más con la incursión y el relevo de las nuevas generaciones. Un aspecto que ahora se ve con mayor frecuencia y que ha llevado a muchos jóvenes a ocupar las principales posiciones en las empresas.

Diferencias entre las mismas mujeres

Investigaciones anteriores señalan que en el país, aunque las colombianas trabajan más tiempo y tienen un nivel superior en su formación académica, ganan hasta un 20,2 por ciento menos que el género masculino (cifra del Dane), lo cual deja al país ubicado con una de las más altas diferencias en América Latina.

Incluso, análisis como el realizado por el Grupo de Género y Desarrollo del Banco Mundial (presentados durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer) hablan de una brecha adicional entre ellas mismas que indica que, en países como Colombia, Brasil, Guatemala, México, Perú y Uruguay, la diferencia salarial entre las casadas y con hijos pequeños versus otras mujeres es “especialmente grande”.

ALEJANDRO RAMÍREZ PEÑA
Redacción Economía y Negocios