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Leonel Gallego: el hombre de la tierra y de los animales

Su programa agropecuario, pionero en el país, cumple 25 años al aire en la televisión regional.

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29 de abril 2012 , 10:39 a.m.

De botas de caucho estampadas con caballos, yín, correa ancha de cuero, camisa carnavalera, pañoleta ceñida al cuello, gafas estilo John Lenon y sombrero de safari, se pasea Leonel Gallego en su exclusivo jeep azul por las calles de Venecia (suroeste), donde vive hace 13 años.

Este reportero trotamundos -mordaz panfletario, bohemio culto, cura y director de cine frustrado-, conduce uno de los programas regionales más visto en Colombia y en el exterior, y el más antiguo de Teleantioquia: La Tierra, Los Animales y El Hombre, emitido por primera vez el 10 de mayo de 1987.

Leo -como lo llaman sus cercanos-, nació en Tarso en 1950. Su papá, Jesús Gallego, era un tahúr reconocido, y su mamá, Alicia Restrepo, una mujer humilde, proveniente del norte de Antioquia.

De niño fui monaguillo y manejaba el proyector del teatrino parroquial. Allí surgió mi deseo de ser director de cine", comenta.

Terminó la escuela en su pueblo, y en adelante todo fue "emoción, aventura y periodismo". Llegó recomendado al colegio de los padres claretianos, en La Estrella, donde conoció al "seminarista ideal", luego consumado cronista, Juan José Hoyos. De allí lo expulsaron cuando los padres descubrieron que él era el autor de El misal, el pasquín del colegio.

Por diferentes "demostraciones de rebeldía" fue expulsado de otros tres colegios católicos. Al final se graduó en el IDEM Manuel José Caicedo de Barbosa, pueblo al que según él le dejó como legado la gestión de la biblioteca Isolda Echavarria, ubicada en el segundo parque del pueblo.

Su amor por la crítica forjó su vocación profesional. En 1970 fue admitido en el pregrado de comunicación social - periodismo en la Universidad de Antioquia, en ese entonces de 3 mil estudiantes. Trabajó en vacaciones limpiando máquinas en Everfit para reunir el dinero de la primera matrícula.

"Era una época febril. Había un portafolio de más de 13 variopintas organizaciones de izquierda", dice Leo, exdelegado estudiantil ante el Consejo Superior y que se dio el lujo de hacer reformar siete veces el pensum de su carrera. "Los profesores no estaban preparados, me decían que me quedara en la cafetería para que no los cuestionara mucho", añade.

De universitario, cofundó el periódico Viento, "despótico y sensual como la vida misma", para criticar la militancia ideológica y creó con Alberto Aguirre uno de los primeros cine club de Medellín. Y como también necesitaba recursos, montó un laboratorio fotográfico con la ayuda de Oscar Duperly y trabajó en el Radio Periódico La Verdad, de la cadena independiente SAR.

"Por esa época también escribía para la revista Cambio, de Medellín (los bogotanos siempre nos han copiado) y fui corresponsal de la revista Alternativa, liderada por García Márquez. Pero hasta el sol de hoy, no me han pagado ni un hijueputa peso. Incluso, haciéndoles una reportería me detuvieron en el Urabá, y me soltaron gracias a que EL TIEMPO publicó un artículo en el que preguntaba por mi paradero", recuerda.

Casi una década después de padecer huelgas, -según él por el permisivo cogobierno universitario del presidente López-, recibió su título.

En 1986, ante el surgimiento de Teleantioquia, creó con un amigo Maya Producciones. Un año más tarde se independizó y creó Imágenes Producciones, con el que originó un espacio de moda, otro de sociedad y el programa agropecuario que hoy llega a su edición 1.567. "Fui el primero en grabar en Betacam en la ciudad", dice mientras contempla esta reliquia en su casa.

"Aunque algunos no lo reconozcan, lideré la creación de Coopercol, la cooperativa de periodistas que hizo los primeros noticieros para Teleantioquia", dice el otrora aspirante de opinión a la Cámara y a la Asamblea.

En la entrada de su habitación, en la Finca Hotel Aldea de Los Pioneros, en Venecia, hay un cuadro con el epitafio que ya escogió. Entre la imagen de una mujer y un gato -sus dos delirios según él-, dice: "Fui Feliz".

Pionero en los medios informativos

Leonel Gallego es uno de los protagonistas de la historia del periodismo antioqueño. Recuerda que cuando se graduó, en 1979, había poca oferta de medios en la ciudad y como no fue aceptado en ninguno por su estilo contestatario, empezó a trabajar en el Radio Periódico Clarín de Caracol, por solo 6 mil pesos mensuales.

"Un 24 de diciembre tuve que inventar noticias para responder por las tres emisiones. El 8 de diciembre de 1980 cubrí en exclusiva para el país la muerte de John Lennon, ese día estaba yo en New York. Pongan Yesterday, fue lo primero que dije cuando llamé".

Pasó por Radio Súper y fundó después con varios amigos el primer radio noticiero internacional en frecuencia modulada del país, llamado Noticias Uno FM, de Todelar, que salía cada hora cinco minutos y era hecho con cinco amigos que reporteaban gratis desde varias ciudadaes del mundo, y cuyo modelo -afirma Leo-, fue copiado por Antonio Pardo y sugerido a Yamid Amat, de Caracol.

"En los 80 viajé a Canadá a estudiar cine y televisión, y regresé porque fui becado por Focine para grabar mi primera y última película, con un presupuesto de 11 millones 'El Tren de los Pioneros', sobre las proezas de los constructores del Ferrocarril de Antioquia".

OSCAR ANDRÉS SÁNCHEZ A.
Para EL TIEMPO
Medellín