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'Carrusel de pensiones lo crearon los medios': magistrado Villarraga

Rompió su silencio y dio respuestas por el escándalo de pensiones en la Judicatura.

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28 de abril 2012 , 10:53 p.m.

Henry Villarraga, tal vez el magistrado más polémico entre todos los miembros de las altas cortes y protagonista del escándalo del 'carrusel' de pensiones en la Judicatura, habló con EL TIEMPO de los señalamientos en su contra. Asegura que pidió una licencia de tres meses para dar ejemplo de transparencia y que hay sectores interesados en acabar con la Judicatura.

¿Por que pidió licencia?

Lo más sano, como juez y con la institución que represento, es que dé un paso al costado y aclare mi situación. Quien está combatiendo la corrupción en la justicia no puede estar cuestionado y quedar deslegitimado ante las personas que investiga. Perdí autoridad moral para seguir investigando a los servidores judiciales después de que otra institución, sin vencerme en el proceso, me ha condenado públicamente. Soy culpable de nombrar a unas personas cuyo único pecado fue que tuvieran más de 55 años, pero que tenían una vida útil de 10 años más. No nombré a alguien a pocos meses de su edad de retiro forzoso.

Pero varios de los magistrados auxiliares que nombró terminaron pensionados a los pocos meses...

Yo no inventé los regímenes especiales. El mismo procurador Alejandro Ordóñez ha dicho que en todo esto de las pensiones se ha hecho un escándalo y que no entiende los motivos, y tiene toda la razón. Las pensiones por regímenes especiales tienen soporte constitucional, legal y jurisprudencial.

¿Es válido, entonces, que una minoría que no ha hecho los aportes al sistema termine con pensiones millonarias?

Se ha querido hacer ver esto como algo delictuoso, como una falta disciplinaria y como una conducta que ha generado detrimento patrimonial al Estado. Pero se le han dicho mentiras al país. Nos han hecho ver como los corruptos más grandes de Colombia.

¿Por cuántos nombramientos es investigado?

Por tres: los de Roberto Arteaga, Álvaro Rojas y Jesús Herrera. Pero es que esto lo hacen en todas partes. ¿Cuántos jueces han nombrado secretarios a sus notificadores y después se pensionan? Pero ahora se volvió pecado. Aquí lo que se está haciendo es un mal servicio a la democracia al cuestionar a la justicia de la manera tan infame como se ha hecho.

¿Por qué nombra a personas cercanas a la pensión y no a otros abogados o jueces?

La Sala Administrativa designó a una de mis auxiliares en una comisión especial por dos meses. En su reemplazo nombré a Roberto Arteaga. Como el despacho que recibí era uno de los más congestionados, para ponerme al día exigí metas a cada uno de mis magistrados auxiliares. Si usted compara mi producción, le puedo decir que casi alcanzó lo que saca la Corte Constitucional, con nueve magistrados, en un año: 1.200 a 1.300 sentencias. Yo saqué 700 en dos meses. Nadie resiste ese ritmo. El señor Arteaga sufrió un infarto, lo sacaron de mi oficina en ambulancia a una clínica. A raíz de su enfermedad, Arteaga no vuelve a su anterior cargo de fiscal. Yo ahí no tengo culpa. Él dura más de año y medio peleando su pensión, mete tutelas hasta que el ISS la reconoce, pero en razón de un fallo judicial, no por mi nombramiento.

¿Y en los otros dos casos?

Seis meses después, otro de mis magistrados me pide una licencia no remunerada por 30 días. Nombro a Álvaro Rojas, un fiscal con 32 años en la Rama Judicial. Vencida la licencia vuelve a su cargo anterior, lo ascienden y tengo entendido que lo trasladan a Tunja y decide renunciar. También tramita su tutela y se la conceden por vía judicial. Algo parecido sucede con Jesús Herrera. Pero hay otros que he nombrado por un mes, y ahí siguen como jueces.

¿Está tranquilo frente a las investigaciones que apuntan a determinar si hubo algún tipo de pago o retribución por los nombramientos?

Yo pido que llamen a testimoniar a todos los que he nombrado y los sometan a un detector de mentiras, y si me han dado un solo peso y resulta así probado estoy dispuesto a responder. Tengo la tranquilidad de conciencia de que lo único que tuve en cuenta al nombrar a esas personas fue su capacidad, experiencia e idoneidad. No puedo responder por el comportamiento de las personas que han obtenido sus pensiones de esa manera. Jamás les pregunté si el cargo les servía para pensionarse. ¿Les puedo prohibir a esas personas que tienen unos derechos laborales adquiridos que los reclamen?

Entonces, ¿no existe el 'carrusel' de las pensiones?

Es una situación creada por los medios de comunicación y algunos voceros de las entidades que nos investigan. Lo mínimo que uno puede pedirle a quien lo investiga es mesura y prudencia, el respeto al principio constitucional del debido proceso, a la garantía del derecho a la defensa y de contradicción que le asiste a cualquier persona.

¿A qué atribuye las investigaciones?

No quisiera creer que detrás de esta situación existan tintes políticos. Aquí se están prestando ciertos funcionarios para tratar de acabar con la Judicatura en la reforma de la justicia.

REDACCIÓN JUSTICIA