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El grupo antioqueño Matacandelas presenta su nuevo baile en escena

Presentan 'Las danzas privadas de Jorge Holguín Uribe', recorrido por la vida del artista colombiano

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26 de abril 2012 , 08:01 p.m.

El director y dramaturgo antioqueño Cristóbal Peláez recuerda que hace 20 años llegó a sus manos, por pura casualidad, una copia del libro 'Las danzas privadas', del coreógrafo, bailarín, escritor, pintor y matemático bogotano Jorge Holguín Uribe (1953-1989).

"Es una especie de manual de mantenimiento estético, una manera muy individual de involucrarse con la danza. Cuando lo leí, quedé impresionado por su brillantez", comenta Peláez, director del grupo antioqueño Matacandelas.

Y también por puro azar, ocho años después, la madre de Holguín Uribe, Mariluz Uribe, llegó una noche a la sede del grupo en el centro de Medellín y le mostró a Peláez algunos textos inéditos de su hijo, lo que hizo que el director se interesara en crear un espectáculo teatral en torno a la figura de ese artista bogotano.

Fueron meses de investigación y experimentación hasta que finalmente Peláez y su grupo crearon 'Las danzas privadas de Jorge Holguín Uribe', obra que está en temporada en la Casa del Teatro Nacional, de Bogotá.

"Él fue uno de los primeros que introdujeron los aspectos modernos de la danza en Colombia. Además, nos llamó la atención su escritura, muy lúdica por un lado y, por el otro, muy de avanzada, porque estaba al tanto de los movimientos literarios y las vanguardias europeas", recuerda Peláez sobre Holguín Uribe, quien a pesar de morir a la corta edad de 36 años en Copenhague (Dinamarca) dejó una prolífica producción artística.

Peláez agrega que uno de los aspectos que más lo impactaron de Las danzas privadas fue la tesis de que la danza es un asunto que pertenece al género humano, por lo que no es solamente de especialistas, sino que tiene que estar al alcance de todos.

"El teatro, la danza y la música no son para seres privilegiados, tocados por los dioses... La gente se debe apropiar de ellos porque son patrimonios espirituales y culturales", argumenta el director.

Esa propuesta de democratizar el arte se ve reflejada en el montaje, ya que, como bien relata Peláez, los actores no construyen coordenadas y complejas secuencias de coreografías, sino que actúan la danza.

Así se destaca en uno de los diálogos de la obra: "Como no había bailarines, tuvimos que traer a una profesora y los actores van a actuar la danza".

"No queremos combatir en ese mundo tan difícil ni que digan que en este momento Matacandelas está tratando de competir con L'Explose (grupo dirigido por el español Tino Fernández)", bromea Peláez, quien asegura que en los 33 años de existencia del grupo nunca se había lanzado al terreno de la danza.

Otro de los puntos que sobresalen es la música, compuesta por Ángela María Muñoz, que tiene electrónica, tango y ritmos de vodevil. En este aspecto, dice el director, el grupo también se planteó un desafío, ya que no quería que la música fuera exclusivamente ilustrativa.

"Si sacas a un grupo de actores al escenario y pones de fondo Carmina Burana, ya te ganaste la escena. Pero nosotros siempre hemos asumido el reto de que la música no apoye ni sublime el relato", afirma Peláez.

Así ven la obra los expertos

Diego León Giraldo, director de la revista 'Elenco': "Aunque es la historia de un coreógrafo y bailarín, justamente en la torpeza de los movimientos, que revela al ser humano, más allá del artista, está la belleza que coquetea con el público".

Sandro Romero Rey, director y dramaturgo: "Es un poema sin objeciones, con todo lo profundo, hermoso, divertido, sabio e inquietante que puede tener la palabra".

Marina Lamus, escritora y experta en teatro: "Matacandelas está rescatando el trabajo de autores colombianos, como ya lo hizo con Fernando González y Andrés Caicedo. Esta obra tiene el sello del grupo, en su rigor y su manejo de luces, y además plantea una exploración corporal que da cuenta de cómo avanzó la enfermedad de Holguín Uribe".

Yhonatan Loaiza Grisales
Cultura y Entretenimiento