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Un teclado inspira una nueva vida a menor infractor

En el Buen Pastor, adolescente aprendió a tocar piano y no quiere reincidir en su antigua vida.

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23 de abril 2012 , 11:23 a.m.

El Día de la Madre hace un año marcó el destino de Gerson (*) y su mamá Saturnina. En una riña en las estrechas calles de El Vallado, en el oriente caleño, el menor dio muerte a otro.

Antes que tolerar o justificar el hecho, en medio de su dolor, ella decidió presentar ante las autoridades al menor de sus tres hijos, de 16 años.

Y aunque reconoce los trances que implican las visitas, ella mira hoy con optimismo el futuro ante los cambios del muchacho, al que un juez le impuso una sanción de cuatro años, que cumple en el Centro de Formación de Menores del Buen Pastor, que orienta el Icbf.

A la angustia del muchacho en los primeros meses se le abrió una 'ventana' ante una convocatoria entre los 216 menores del centro para integrar una orquesta. Gerson mostró 'oído' para el piano, un instrumento con el que no había tenido contacto.

"Tocó unas notas y luego aprendió partes completas de canciones, fue un aprendizaje excelente, fluido", expresa William Marmolejo, director del Buen Pastor, y resalta el esfuerzo de los 16 menores de la orquesta como timbaleros, bateristas y trompetistas, entre otras especialidades.

La familia de Gerson llegó a Cali hace tres décadas, procedente de El Charco (Nariño. Él nació en Cali y lleva la salsa en sus raíces afrodescendientes de cununos y marimbas de chonta del Pacífico.

Su dedicación tres horas dos días a la semana, bajo la orientación del profesor Luis Antonio Biojó, le permitió en poco tiempo ejecutar de 'oído y memoria de las teclas' temas como Llorarás, Pensando en tí y La Múcura, entre otros de corte rumbero.

Ahora se esfuerza con una partitura repitiendo sin cansancio el Do, Re Mi y otras notas, que sus compañeros aceptan, cuando le permiten tener el instrumento en el cuarto.

"Con el piano me desestrezo, me siento bien, me ha cambiado la forma de ver la vida. Sé que todo requiere esfuerzo y dedicación, que hay mucho por hacer y aprender sin necesidad de hacerle daño a nadie", dice Gerson, que también es aplicado alumno de bachillerato, que casi termina.

Las psicólogas Adriana Jaramillo y Carolina Calvo destacan que la mamá ha sido fundamental n el proceso, y su entereza al entregarlo o suspender las visitas ante un mal comportamiento.

"Ni yo ni sus hermanos le hemos dado mal ejemplo. Quiero hombres de bien en la casa y no le tapé esto. Ahora es una alegría el cambio que tiene", dice Saturnina.

Ella trabaja en oficios varios y saca tiempo para las visitas los miércoles. Ante el entusiasmo y cambio de su hijo gracias al piano, sacó uno fiado y paga 50.000 mensuales, reduciendo gastos caseros. No dice el precio.

Gerson dice que "ahora sé que no debo ser impulsivo, que hay que pensar antes de hacer algo, me lo ha enseñado el piano: para una presentación hay que prepararse, pensar cómo va ser el acto".

Confiesa que "no quiero regresar a la vida de antes y para esto tengo que cambiar de ambiente, de amistades y hasta de novia. Me tenía que pasar esto para tener otra mentalidad. Me podían matar o matar a mi mamá en venganza", afirma.

Sueña con una orquesta y que su mamá y hermanos lo vean en tarima y bailen sus canciones.

Formación integral

El Centro de Formación de Menores de El Buen Pastor funciona desde hace un año y se rige con los parámetros y orientación del Icbf .

La mayoría tiene pocos años de escolaridad y en el Centro pueden terminar su educación básica o bachillerato. Un convenio con el colegio Ciudad de Cali, de la Alcaldía, les permite validar sus estudios.

También hay formación deportiva y talleres artísticos con pintura, manualidades, orquesta y escuela de baile. A esto se suma su capacitación en diversos oficios.

(*) Nombre cambiado

ivanog@eltiempo.com

CALI.