Archivo

Benedicto XVI no cree en rumores y no desea abandonar su cargo

A las versiones de una posible renuncia, el Pontífice de 85 años responde con una apretada agenda.

notitle
21 de abril 2012 , 10:11 p.m.

La semana que termina fue clave para Benedicto XVI, no solo porque celebró su aniversario 85 y los siete años de su pontificado, sino porque envió claros mensajes de que no desea abandonar su cargo de máximo líder de la Iglesia católica, al contrario de lo que indican rumores y versiones de prensa.

Las especulaciones y los debates surgieron en septiembre pasado, cuando el periodista Antonio Socci escribió en el diario italiano Libero que el Papa presentaría su renuncia cuando cumpliera 85 años, es decir, el lunes pasado. Luego vinieron las filtraciones a los medios de comunicación de supuestos enfrentamientos entre altos miembros, y una presunta conspiración para atentar contra la vida del Pontífice; además, denuncias de mala gestión del Instituto de las Obras Religiosas (IOR), el banco vaticano, a lo que se sumaban los recurrentes escándalos de pedofilia de miembros del clero.

Problemas muy gordos que pusieron hablar a algunos sectores sobre la conveniencia o no de una dimisión papal.

Los rumores también fueron alimentados por sus declaraciones en el libro-entrevista Luz del mundo, que recoge las charlas sostenidas con el periodista alemán Peter Seewald. En ellas, Benedicto XVI admite que sus fuerzas están "disminuyendo", e incluso habla de una posible renuncia: "Si el Papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar".

El último papa en renunciar voluntariamente fue Celestino V, en 1294, después de un periodo de solo cinco meses al frente de la Iglesia.

Pero Benedicto XVI no dimitió el lunes, y en la intensa actividad que tuvo por sus efemérides reafirmó su compromiso de seguir al frente de los destinos de 1.200 millones de católicos. Hoy, el pontífice es el más anciano en funciones desde el papa León XIII, que falleció en 1903 a los 93 años.

El lunes, durante su cumpleaños, afirmó: "Me encuentro ante el último tramo del recorrido de mi vida y no sé qué me espera. Sé que la luz de Dios está, que él ha resucitado, que su luz es más fuerte que cualquier oscuridad (...) y ello me ayuda a continuar con seguridad". Y luego dijo, ante miles de fieles, el miércoles: "Les pido que me apoyen con sus plegarias, para que con la ayuda del Espíritu Santo pueda perseverar en mi servicio a Cristo y a la Iglesia".

Estas dos frases fueron vistas por expertos vaticanistas como pruebas de que Joseph Ratzinger no piensa, de momento, renunciar a su pontificado. Ya antes le había dicho al líder cubano Fidel Castro, en su reciente visita a la isla: "Sí, soy viejo, pero aún puedo cumplir mis deberes".

El gran volumen de trabajo y la apretada agenda que mantiene, alejan de momento el posible escenario de la dimisión, nunca visto en la época moderna de la Iglesia y que el papa Juan Pablo II descartó al decir que en la Iglesia "no hay lugar para un Papa emérito".

Libro
Textos entre manos

En estos momentos, el papa Benedicto XVI está trabajando dos grandes textos: el III volumen de su obra 'Jesús de Nazaret' y su cuarta encíclica, centrada en la fe. Es esta probablemente la gran preocupación de su pontificado: lograr que los hombres redescubran a Cristo en medio de una sociedad que en muchas partes se ha olvidado de él.

Viajes próximos

En los próximos meses el Papa tiene dos viajes importantes.

El primero es en junio, a Milán, con motivo del Encuentro Mundial de las Familias. El segundo es del 14 al 16 de septiembre, al Líbano, para entregar a los obispos de esta región la exhortación postsinodal del Sínodo sobre Oriente Próximo.

DARÍO MENOR TORRES
Para EL TIEMPO