Archivo

Numerosa familia de Soacha tiene su casa inundada

La familia Castro compuesta por 18 personas, habita hace 20 años, en condiciones de hacinamiento.

19 de abril 2012 , 03:18 a.m.

Los Castro viven en una pequeña casa de Soacha del barrio Olivares y se suman a las 120 familias que resultaron afectadas por el desbordamiento del canal río Claro en ese sector.

También los barrios La unión, La Fragua, El Satélite, El Hogar del sol, León XIII, San Mateo y Tierra Grande sufrieron consecuencias por el desbordamiento del río Soacha y la quebrada Tibanica.

Un metro de altura alcanzó el agua en las viviendas. Se llevó electrodomésticos, ropa, zapatos, comida, libros, colchones y muebles. 

"Duramos cuatro horas sacando agua, estamos muy asustados porque si llueve se puede volver a inundar", dijo Rubiela, una de las habitantes de la numerosa familia.

Myriam Cárdenas de Castro, la abuela, cuenta como sus necesidades son cada vez mayores, pues lo que tenían hoy está inservible, "hasta el baño se inundó", dijo la mujer.

Nelly Johann Nieto, de 11 años, dijo que la corriente se llevó sus zapatos del colegio y hoy tiene que asistir a clase con un par de botas de caucho dos tallas más grandes que su pie.

"Le plantearemos a la Gobernación de Cundinamarca ampliar los cauces de los ríos y la construcción de los colectores del alcantarillado urgentemente", dijo Juan Carlos Nemocón. 
 
350 hectáreas inundadas en Cota

En Cota, el gobernador de Cundinamarca Álvaro Cruz realizó un sobrevuelo por la Sabana, sobre  el cauce del río.

El jarillón que se rompió en el río Chicú, tardará por lo menos cinco días en ser reparado porque la ruptura alcanza los 30 metros de longitud. "Esperamos poder hacer reforzamiento y cerrar el boquete porque de no ser así, se podrían afectar 200 hectáreas más",  dijo Cruz.

Las autoridades estacan 400 mil pilotes y se adecuan bolsas de arena para controlar el agua. Organismos de control han entregado 25 kits de aseo y alimentación.

El mandatario departamental explicó que entre Tocancipá y Cota, el río Bogotá está en los niveles máximos de los jarrillones, pero en la parte alta tiene capacidad.

Por otro lado Mosquera también fue víctima del invierno. Una fuerte granizada dejó sin energía eléctrica la motobomba del sector del barrio Porvenir Río y ocasionó el rebosamiento del agua por las alcantarillas. Se afectaron por lo menos 100 familias.