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Agentes de EE. UU. habrían entrado 21 prostitutas al Hotel Caribe

Así lo reveló la senadora republicana Susan Collins al conocee detalles de la investigación.

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17 de abril 2012 , 09:35 p.m.
Entre 20 y 21 prostitutas habrían entrado al hotel Caribe contratadas por miembros del personal de seguridad del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, durante su estadía en Cartagena, donde se realizó la Cumbre de las Américas.

Así lo reveló ayer la senadora republicana Susan Collins, quien dijo que el director del servicio secreto, Mark Sullivan, le había asegurado que esas mujeres entraron al hotel en la noche del escándalo, en el que resultaron involucrados 11 agentes del servicio secreto y unos 10 militares de Estados Unidos.

Esta misma versión fue publicada por el diario 'Washington Post', que señaló que los investigadores estadounidenses desplazados a Cartagena sospechan que al menos 21 prostitutas fueron llevadas al hotel Caribe.

Tanto el 'Post' como la cadena 'ABC' señalaron que los miembros del servicio secreto estuvieron en PleyClub, un prostíbulo que describen como el mejor de la ciudad, y de allí partieron para el hotel.

Según el registro de la Cámara de Comercio de Cartagena, ese establecimiento pertenece a Michael Adam Hardy, a quien identifican como estadounidense o canadiense.

De acuerdo con ABC, cuando los estadounidenses llegaron al lugar, se ufanaron de trabajar para Obama y ser los hombres encargados de protegerlo. Los medios mencionan que los estadounidenses habrían pagado hasta 200 dólares por cada prostituta.

El 'Post', sin embargo, dice que los funcionarios se llevaron del lugar a dos prostitutas, a 60 dólares cada una, pero que luego las mujeres, a la mañana siguiente, reclamaron 170 dólares adicionales.

Personal del hotel les dijo a los medios que si bien llevar prostitutas o acompañantes no está prohibido, los estadounidenses violaron algunas de las normas para estos casos. Entre ellas, que no pueden ingresar antes de las 11 de la noche y que deben salir antes de las seis de la mañana, luego de pagar una tarifa adicional por pernoctar.

Por otro lado, fuentes en EE. UU. confirmaron que dos de los agentes involucrados eran del más alto nivel dentro de la agencia, con sueldos anuales cercanos a los 110.000 dólares.

Medios estadounidenses también señalaron que, de los 10 militares vinculados al escándalo, cinco son miembros de las Fuerzas Especiales; dos son Marines; dos, de la Armada, y uno, de la Fuerza Aérea. Cinco de estos últimos ya fueron devueltos a EE. UU., mientras los otros permanecen aún en Colombia.

Ante el escándalo, el director del S. S., Mark Sullivan, envió una carta a los empleados en la que dice que es imperativo actuar personal y profesionalmente, de manera que reconozca la seriedad y consecuencias de nuestra misión.

Finalmente, la senadora Collins afirmó que Sullivan le había dicho que "la cualidad más importante para un oficial del servicio secreto es el carácter". Y aseguró que "si se prueban los hechos, esta es una increíble falta de carácter, violación de la seguridad y extremadamente serio".

*Con información del corresponsal en Washington