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La hazaña 'Time'

14 de abril 2012 , 08:44 p.m.

'Colombia's come back' es el título de la carátula que Time magazine le dedica a Juan Manuel Santos. Mandatarios latinoamericanos que antes hayan merecido ese despliegue, puede que Fidel Castro, pero como peligro hemisférico. O si acaso algún brasileño o mexicano.

Pues ahora, después de medio siglo combatiendo guerrillas, violencia política y narcotráfico, Time reconoce que Colombia ha evolucionado en estos últimos diez años desde que era considerado un Estado fallido, un narcoestado, un país no viable, hasta una nación que emerge pujante del conflicto y capaz de ofrecerles esperanzas a sus hijos y nietos.

Para ser justos, eso no se ha logrado solamente en los dos años y pico de este gobierno. Es un reconocimiento que Santos debe compartir con el expresidente Álvaro Uribe, pues entre ambos, aunque ahora sean peores enemigos, los méritos de haber sacado a Colombia de la inviabilidad están inevitablemente entrecruzados. Al fin y al cabo, antes de ser su sucesor, Santos fue Ministro de Defensa de la era Uribe, y según se autocalifica muy inmodestamente en la entrevista (aunque puede que con razón), "el más exitoso Ministro de Defensa colombiano de los últimos 50 años".

Pero Time también le reconoce al actual Presidente de Colombia algo que sí ha logrado individualmente: perfilarse como el más importante líder hemisférico del momento.

No sólo ha mantenido a Colombia creciendo económicamente a un ritmo bastante aceptable, sino que, a diferencia de Uribe, Santos es menos, por decirlo de alguna manera, 'ideologizado'; maneja un centroderecha alejado de los extremos; apagó el incendio político con los vecinos, y lejos quedaron los días en que el Alba o Unasur producían cumbres de emergencia, cuyo único propósito era poner a Colombia en el banquillo de los acusados. Santos ha sabido respetar la diversidad ideológica de los vecinos, más allá de lo que para Uribe es tolerable, pero lo suficiente para que el mandatario colombiano haya sacado la cabeza por encima de sus homólogos del continente.

¿Cuál otro presidente latinoamericano tiene hoy los quilates de Santos como interlocutor?

Dilma Rousseff ha dejado claro que no es propiamente Lula da Silva. La imagen de Piñera está por el suelo entre los chilenos. Más importante que Ollanta Humala es hasta su esposa Nadine. Luego está la categoría de los 'loquitos' que gobiernan a Bolivia y Ecuador, súbditos de los excesos ideológicos de Chávez. Cristinita alcanzó la presidencia argentina por cónyuge, más que por otros méritos. Es inexistente el presidente exguerrillero que gobierna a Uruguay. Y por el Presidente de Paraguay, la gente del común pregunta si todavía es "ese cura al que le aparecieron un montón de hijos naturales". La lista anterior deja a Juan Manuel Santos prácticamente como el único interlocutor válido, serio y confiable de América Latina.

Un mandatario a tono con el siglo XXI. Que por ahora hasta aprueba el examen de una juventud como la de hoy, tecnológica y ambientalmente apasionada, que no toleraría el estilo eficaz pero exaltado y cazapleitos de Uribe. Por eso la habilidad de Santos consiste en haber logrado construir una fama de estadista pacífico y civilizado, a pesar de que, irónica pero afortunadamente, no ha dejado ni un solo día de asestarles a las Farc los golpes más duros de su historia.

En resumen, la carátula de Time es un reconocimiento a que el combo 'Uribe-Santos' ha sido bueno para Colombia. Son méritos compartidos, así hoy ellos no se puedan ver ni en pintura. Pero el 'caratulazo' logrado por Santos también es un reconocimiento a que el presidente colombiano tiene méritos propios, y ya vuela solo y con autonomía de vuelo, independientemente de los indudables logros del país bajo la era Uribe.

HABÍA UNA VEZ... Cuando hasta en una cumbre de pediatras ponían una bomba en el Hilton de Cartagena. Hoy van y vienen 33 presidentes y 600 millonarios, sin que les pase absolutamente nada.

MARÍA ISABEL RUEDA