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Florence Thomas: "que no vengan a decir que odio a los hombres"

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10 de abril 2012 , 11:21 a.m.

  Esta francesa, nacionalizada como colombiana, lleva años dedicada a la defensa de los derechos de la mujer. Salud Hernández, una española que también se nacionalizó, se sentó a conversar con ella y la puso a opinar sobre este país que, aunque machista, conservador y violento, estas dos mujeres tanto quieren.

Hay hombres que la ven como a una vieja amargada, intragable, que los detesta. Otros van más allá y piensan que las feministas, no sólo ella, son antigüedades que merecen estar en una urna. Sin embargo, entre las mujeres cuenta con muchas adeptas, que ven reflejados en sus escritos y declaraciones sus propios sentimientos, rabias y angustias.

En el transcurso de la entrevista en su apartamento bogotano se muestra como una la imagina sin conocerla personalmente: de convicciones firmes; con el corazón a la izquierda pero sin apasionamientos; anticlerical; tranquila hasta que le tocan las fibras sensibles de un feminismo que transpira por todos los poros; entrañable, hospitalaria, seria. Resulta difícil llevarla a terrenos frívolos, sacarla de su discurso a favor de las mujeres y sus maltrechos derechos, que expresa con una pasión inagotable, como si fuese el primer día de protesta y no rozara los setenta.
 
¿Por qué será que a muchos hombres usted les parece una señora odiosa y resentida?
-Por los mitos del feminismo, que dicen que hemos declarado la guerra a los hombres. A veces les extraña que les diga que vine a Colombia por un hombre; no he tenido sino hermanos e hijos varones. Que me vengan a decir que odio a los hombres, es ridículo. Nosotros no hemos declarado la guerra a nadie, sólo a la cultura patriarcal y a los hombres violentos que maltratan a las mujeres.
 
Y agregan otros que es como una hippie pasada de moda, apolillada, que las feministas deben ir al museo.
-En un país como Colombia, atravesado por el conflicto armado, el feminismo es más pertinente que nunca, es un humanismo que intenta cerrar la brecha entre hombres y mujeres. Es lo que hacemos, y la revolución la hicimos sin fusiles, sin tanques, sin un solo muerto.

¿Se puede ser católica, apostólica y romana, y feminista?
-Sí, tengo buenas amigas, un grupo muy interesante que se llaman Católicas por el Derecho a Decidir. Sí, se puede ser católica y feminista.

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