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Economía: Putin, tan poderoso como un zar

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10 de abril 2012 , 11:17 a.m.

¿Para dónde va la economía rusa ―y por lo tanto la del mundo― ahora que Vladimir Putin regresa a la Presidencia? El periodista Silverio Gómez, experto en temas financieros, escribe las posibles respuestas.

Hasta 2009, las estadísticas mostraban que los rusos no se animaban a tener más hijos. Desde ese año la curva se volvió positiva. El índice de satisfacción subió como consecuencia de unos mejores salarios y pensiones, el retroceso de la pobreza y el mejoramiento del poder adquisitivo de la clase media.

Las cifras de la economía rusa en la última década son para mostrar. La fuerte alza de los precios del petróleo y del gas, al igual que de otras materias primas, sostuvo en buena parte una tasa de crecimiento del PIB del 7 % entre 2000 y 2008. Ser el mayor productor de petróleo y gas en el mundo y el tercer exportador de acero y aluminio le ha permitido generar una gran cantidad de divisas, disminuir la deuda externa y crear fondos para atender una eventual crisis y sufragar planes de apoyo social para los habitantes.

La gente ha olvidado la recesión y la crisis financiera de 1998, y hay la sensación de que eso no volverá a ocurrir. Esa creencia la ha reforzado el FMI, que acaba de asegurar que Rusia se ha recuperado rápidamente de la gran recesión y su tasa de crecimiento económico ronda el 5%, frente al 0 o a los sumo 1 % en la otrora poderosa máquina. El desempleo es sólo del 6,5%, algo inusual en esa parte del mundo.

Los rusos piensan que merecen el respeto europeo y que Estados Unidos debe mirarlos de igual a igual. Al fin y al cabo, junto con China, sostienen la deuda de ese país. Moscú posee bonos del tesoro norteamericano por un valor superior a los 800.000 millones de dólares.

Y todo ello tiene un responsable: Vladimir Putin, quien el pasado 4 de marzo ganó las elecciones presidenciales en la Federación Rusa, sin necesidad de ir a una segunda ronda. Su victoria no dejó dudas: alcanzó el 64 % de los votos.

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