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Policía colombiano lucha contra 'narcos' en África

El capitán Ernesto Fernando Goyes tiene como misión combatir el narcotráfico que llega a Europa.

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07 de abril 2012 , 08:38 p.m.

Una cuerda sirve de control fronterizo entre Guinea-Bissau y Senegal, y una improvisada choza, sin radioteléfono ni computador, es el 'despacho' del único policía encargado de monitorear el tránsito de personas y detectar el tráfico de drogas en esa parte de África occidental.

En esas precarias condiciones se desarrolla la lucha contra el narcotráfico en la ruta que mueve al menos el 40 por ciento de la cocaína que llega a Europa. El capitán de la Policía colombiana Ernesto Fernando Goyes tiene desde hace siete meses la misión de ayudar a cambiar esa realidad.

Por eso, promediando el año pasado Goyes, de 32 años y oriundo de Pasto, dejó su familia y su trabajo en la Base Antinarcóticos de la Policía y durante dos días viajó hasta llegar a Guinea, antigua colonia portuguesa donde la población -en un 98 por ciento negra- tiene como única preocupación la de subsistir.

En medio de esa miseria, los narcos han encontrado un caldo de cultivo perfecto, sobre todo porque muchas autoridades locales no reconocen la existencia del problema del tráfico a través del país.

Goyes está en un grupo en el que hay otros 16 policías de España, Uruguay, Paraguay, Bolivia y El Salvador, encargados de crear la Transnational Criminal United (Unidad Transnacional contra el Crimen), que la ONU busca implementar en los países de África Occidental.

"El mayor problema es que muchas autoridades siguen asegurando que con el narcotráfico no pasa nada allá", dice el capitán Goyes, quien acaba de pasar por Bogotá, para asistir a un seminario sobre cooperación en seguridad integral y delincuencia organizada África - América Latina.

El año pasado, la Policía Judicial solo reportó la incautación de 5 kilos 200 gramos de cocaína en Guinea-Bissau. Una cifra irrisoria si se tiene en cuenta que la ONU calcula que por lo menos 50 toneladas del alcaloide entran al Viejo Continente por la llamada ruta africana, que parte de Perú y Colombia y utiliza a Venezuela como plataforma. Muchos ciudadanos de ese país terminan como mulas en Lisboa, la capital portuguesa.

En su último informe sobre droga y crimen, la ONU señala que "traficantes utilizan aviones comerciales para transportar cocaína a África (...) En el 2010, un número cada vez mayor de aviones modificados (con capacidad para trayectorias largas) partieron de Venezuela hacia países de África occidental, como Cabo Verde, Guinea-Bissau, Malí, Mauritania y Sierra Leona".

Guinea, que no es el país más pobre de la región, no tiene laboratorios con los equipos radioactivos para detectar cocaína. El único aeropuerto con escáneres habilitados es el de la capital, Bissau, que a Goyes le recuerda al terminal de Tumaco (Nariño).

"Hay muchas dificultades. La Fuerza Aérea no tiene aviones, está a punto de recibir dos, en donación (...) Y la Armada solo tiene dos barcos viejos", dice el capitán.

Goyes no lo dice, pero la corrupción oficial es otro factor que ha jugado en favor de los narcos. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos acaba de incluir en la Ley Kingpin (similar a la Lista Clinton) al exjefe de Estado Mayor de la Marina José Américo Bubo y al exjefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Ibraima Papa, por "facilitar" el tráfico de drogas.

La mayor parte de los 500 mil habitantes de Guinea vive en la miseria. Y un policía no recibe más de 120 mil pesos al mes de sueldo.

El capitán Goyes dice que lo que más le impresiona es ver que la mayoría de las familias, que viven en casas de bahareque porque los ladrillos son un lujo, las sostienen las mujeres.

Eso, y que en las polvorientas calles de Bissau, en donde la arena que el viento trae del Sahara alcanza a ocultar el sol, los niños andan solos. Nadie los cuida, y eso lo aprovechan los traficantes que se los llevan, en caravanas, hacia Senegal, a pedir limosna.

En otros 19 países

La Policía tiene hombres en 20 países. Con la ONU, en Misiones de Paz, y en Comisiones Permanentes. En total, son casi 100 policías.

REDACCIÓN JUSTICIA