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Grecia cerrará su frontera con Turquía con un muro

Atenas acelerará el proyecto anunciado el año pasado. Más de la UE para frenar flujo de inmigrantes.

06 de abril 2012 , 09:53 p.m.

A finales del año pasado, el Gobierno griego anunció la construcción de un muro en un tramo de su frontera con Turquía. Justificaba la barrera por el continuo goteo de inmigrantes sin papeles que, desde Oriente Medio, entran en Grecia a través de Turquía.

La situación económica griega hace que para los inmigrantes sea casi un milagro encontrar un empleo, pero la posibilidad de entrar en territorio griego les abre la puerta a todo el 'espacio Schengen', el grupo de países europeos donde rige la libre circulación de personas.

Los socios europeos de Grecia presionan a Atenas para que cierre "el colador", como lo llamó el presidente francés, Nicolás Sarkozy. Esa frontera es la más porosa de la Unión Europea. Atenas calcula que por ella entraron unas 130.000 personas en el 2011.

Varios países europeos consideran que Atenas no está poniendo todos los medios necesarios para frenar la entrada de inmigrantes. En enero, funcionarios europeos contaban que Francia, Alemania, Austria y Finlandia estaban estudiando pedir al Consejo Europeo que suspenda la participación de Grecia en el "acuerdo de Schengen", lo que les permitiría reintroducir controles de pasaportes a toda persona que viaje de Grecia a cualquier otro país del bloque.

La presión es tal que Atenas anunció esta semana que aceleraba el proyecto. De visita en Bruselas, Micalis Chrisochoidis, ministro de Protección Ciudadana, dijo que la entrada de miles de personas cada año amenaza la "paz social" helena. El ministro explicó a la comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, que "la construcción empezará muy pronto y será terminada también muy pronto".

La barrera será un muro de tres metros de alto durante 12,5 kilómetros, los únicos abiertos entre Grecia y Turquía porque por el resto de la frontera corre el río Evros. El muro estará vigilado por guardias y sensores. El ministro añadió que la construcción será "una solución temporal que tiene una sustantiva importancia simbólica".

Chrisochoidis considera más grave esta crisis migratoria que la propia crisis económica. Según explicó a la prensa en Bruselas, Grecia está recibiendo miles de inmigrantes de Irak, Pakistán, Afganistán, Marruecos, Argelia y Siria.

Eso "cuestiona la esencia misma de la paz social. Grecia no puede aceptar esta bomba de tiempo", añadió. Aunque estos inmigrantes apenas conllevan gastos para las cuentas públicas helenas -no tienen siquiera acceso a la sanidad pública- el ministro anunció un programa para detectar posibles enfermedades infecciosas.

Sin embargo, Chrisochoidis se fue de Bruselas con las manos vacías. Para la Comisión Europea, el proyecto de construcción del muro "no tiene sentido". Malmström dijo ante Chrisochoidis que el Ejecutivo europeo no considera el muro como una prioridad, por lo que no piensa financiarlo.

Europa tiene un problema en la frontera turca. Ankara se niega a readmitir a los inmigrantes de otras nacionalidades que pasaron por su territorio para llegar a la UE. El acuerdo de readmisión está negociado, pero Turquía no lo firma. A cambio, quiere que la UE cumpla una de sus eternas promesas: que los ciudadanos turcos puedan entrar sin visado a Europa.

Idafe Martín Pérez
Para EL TIEMPO
Bruselas