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Libros: Lispector, posmoderna

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03 de abril 2012 , 10:00 a.m.

Esta original escritora, que nació en Ucrania y cuyos padres judíos, huyéndole a la guerra, la llevaron de meses a Brasil, conforma, junto con Joao Guimarães Rosa y Graciliano Ramos, la trilogía de posmodernistas más representativa de la narrativa de su país. Setenta y cuatro cuentos pertenecientes a seis libros, el último de ellos póstumo, son muestra suficiente de su singular y, a veces, hermética literatura.

Probablemente en Lazos de familia y Felicidad clandestina, encontremos sus mejores cuentos, pero su visión femenina más intimista está en El viacrucis del cuerpo. El hallazgo de la prosa de Lispector fue la creación de personajes a quienes las experiencias más cotidianas, por no decir prosaicas, los sumergen en profunda angustia existencial. Un perro dentro de un costal, una cucaracha tiesa, una rata muerta o una indefensa gallina mueven a reflexiones ontológicas: "La gallina es un ser. [...] Su única ventaja era que había tantas gallinas, que aunque muriera surgiría en ese mismo instante otra tan igual como si fuese ella misma".

Uno de sus mejores relatos deja ver cuál fue quizá su mayor influencia o preferencia literaria: "Hasta que le llegó el día magno de empezar a infligirme una tortura china. Como por casualidad, me informó que tenía El reinado de Naricita, de Monteiro Lobato.

Era un libro grueso, válgame Dios, era un libro para quedarse a vivir con él, para comer, para dormir con él. Y totalmente por encima de mis posibilidades".

Diez años después de sufrir graves quemaduras en un incendio, la bella escritora de mirada estrábica fue fulminada por un cáncer de ovario. Tenía apenas 57 años.

Otros recomendados

William Ospina regresa al ensayo

Tal como lo hizo en La escuela de la noche, Ospina vuelve a reflexionar sobre educación. Plantea las paradojas de la modernidad; la influencia de los medios "que crean y destruyen modelos de conducta"; los valores que nos son impuestos en una época de tanta frivolidad; los efectos de la buena lectura, y la necesidad de dominar la lengua y de rescatar la oralidad.

Le rinde homenaje al acto de leer y a la libertad de imaginar a partir de las grandes obras.

EL PRINCIPIO DEL PLACER Y OTROS CUENTOS

José Emilio Pacheco Tusquets

Concisión, economía verbal, musicalidad y fuerza expresiva son los atributos visibles de la prosa poética de este gran autor de las letras mexicanas contemporáneas. Acá, el lector apenas tiene tiempo de acomodarse.

Todo sucede muy rápido dentro de una cronología mito-poética muy particular, aunque todas transcurren en tiempos de Porfirio Díaz o hacia el medio siglo. Niños y adolescentes solitarios protagonizan El viento distante, y adultos acosados por traumas y al borde de la locura protagonizan la serie que le da el título al libro; pero el papel principal en todos lo tiene el lenguaje.

Historias del Norte y del Sur (I)

Erskine Caldwell Navona

Las conmovedoras y a veces macabras historias del autor de El camino del tabaco fueron escritas mientras viajaba en autobús para eludir el frío, y solo vinieron a reportarle dinero de bolsillo después de haber sido rechazadas por innumerables editoriales y revistas a las que las envió.

Pero su fuerza dramática y su realismo las convierten en el mejor testimonio de la vida de granjeros y obreros blancos del estado de Georgia y, en general, del sur. Sus personajes, en especial las mujeres, viven de ilusiones siempre truncas, en medio de una ignorancia y una pobreza atávicas.

La historia más bella del mundo

Rudyard Kipling Eneida

Dos relatos literariamente densos e intrincados, en medio de su brevedad, comportan el presente ejemplar. El primero es el que le da el título al libro y trata sobre dos dramáticas aventuras marítimas, una, en un barco griego y, otra, en un barco vikingo, sufridas, como galeote, en vidas pasadas por un hombre que en el presente es un empleado bancario.

El segundo relato, de tenor más bien gótico, narra la desgracia de un hombre que, por haber despreciado a su otrora amante, tiene que soportar que ella se le siga apareciendo después de muerta. Kipling fue el primer inglés que obtuvo el Nobel.

Voz danesa sugerente

LA ISLA DE ODÍN

Janne Teller Maeva

Un anciano tuerto y enano llega a la costa danesa proveniente de una olvidada isla escandinava y causa un revuelo como si de un extraterrestre se tratara. Cada secta religiosa lo quiere reivindicar como su dios o su mesías; la reina y el jefe de gobierno asumen la llegada de Odín como un conflicto internacional; la prensa atiende el caso con desmesura, y una simple empleada de oficina ve en el extraño inmigrante la oportunidad de saltar a una aventura.

A ritmo de Nélida

Aprendiz de Homero Nélida Piñon Alfaguara

Su abuelo Daniel, procedente de Vigo, desembarcó en "la república de los sueños" a finales del siglo XIX; su madre, Carmen, y su padre, Lino, le pusieron todo en bandeja para que, desde niña, cribara el proyecto de ser escritora, una vocación que con la ayuda de su maestra supo encontrar rapidito.

Ellos la abastecían de los libros que hay que leer para estructurar la conciencia: los de Monteiro Lobato (que también leyó Clarice Lispector), los de Dostoievski, Cervantes, Dumas, Balzac, Karl May; por supuesto, los de Homero, de quien ella es su aprendiz, y los infaltables tomos de Las mil y una noches (obra a la que ella le dio continuación en su novela Voces del desierto). Todas esas lecturas las hizo trepada en un árbol de mango o en la tienda que improvisaba con palos y sábanas.

Horas y horas de un viaje imaginario que hoy todavía continúa. Es lo que ella llama "La epopeya de la lectora Nélida", "Las memorias del mundo". Los 24 textos de un género que podríamos llamar ensayo autobiográfico, pero en especial los discursos de recepción de los Premios Menéndez Pelayo y Príncipe de Asturias, son la más fehaciente muestra de prosa poética, ese género o estilo que empezó a cultivar tan pronto pergeñó sus primeras líneas: "A lo largo de los años juveniles, me consagré a los ejercicios de prosa poética, que consistían en sobrecargar la escritura con imágenes casi musicales, ocurridas al azar, y en escala creciente".

Todo lo que escribe esta candorosa mujer está imbuido de buen gusto, de trato cuidadoso del lenguaje, de reflexión casi mística sobre la vida y de inconmensurable amor por la literatura.

EL IMPERIO ERES TÚ

Javier Moro Planeta

El flamante Premio Planeta 2011 nos mete de lleno, con esta muy documentada y pormenorizada narración, en una época cargada de conflictos y exotismos; del encuentro entre dos mundos de realidades muy distintas. El juvenil, libertino y epiléptico príncipe de la casa de Braganza, al lado de su combativa esposa austriaca, Leopoldina, tiene en sus manos el destino de su pueblo, pues le toca elegir entre seguir siendo portugués al amparo de su padre, el rey Juan, o ser brasileño con imperio propio.

El retablo que hace Moro de un país atrasado, supersticioso y de clima insufrible es memorable, y ni qué decir del curso de política.

OBRA ENTERA

Rafael Cadenas

Fondo de Cultura Económica Heredero de Antonio Ramos Sucre y con afinidades con Eugenio Montejo, Rafael Cadenas (oriundo de Barquisimeto) es referente obligado de la historiografía poética venezolana y, por supuesto, latinoamericana.

Una isla, Los cuadernos del destierro, Falsas maniobras, Intemperie y memorial conforman el cuerpo de su obra, de la cual se erige como monumento su poema Derrota. Pero su prosa ensayística y su pensamiento expresado en forma de escolios, a los que él llama Anotaciones, son de extraordinaria riqueza. En ellos le aporta a la educación, a los estudios literarios y al lenguaje. Es uno de los más encumbrados invitados a esta Feria.

Cuentos Completos

Robert Louis Stevenson

Quien no haya leído El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (en este volumen) poco sabe de misterios. Quien no haya leído La isla de las voces o El diablo de la botella poco sabe de maravillas. Y quien no haya leído relatos como Markheim o Janet la contrahecha poco sabe de la lucha entre el bien y el mal, y quien no lea los 25 cuentos de esta edición se quedará sin saber de emociones. Por algo dijo Borges: "Desde mi niñez, Stevenson ha sido una de las formas de la felicidad. Supo crear toda una galería de personajes creíbles y perfectos que comportan un catálogo de oscuros seres poco ejemplares para un moralista, pero mucho para un novelista".

JORGE IVÁN PARRA