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La muerte de un gran humorista: Millôr Fernandes

Millôr Fernandes, acaba de morir en Río de Janeiro, donde nació hace 88 años. Brasil está de luto.

31 de marzo 2012 , 08:36 p.m.

Durante la prolongada dictadura militar brasileña (1964 a 1985), los partidos de izquierda estaban prohibidos, los líderes sindicales sufrían persecución, la prensa estaba censurada y muchas figuras adversarias del régimen fueron encarceladas, desterradas, asesinadas o desaparecidas. Los cantantes populares y los humoristas se encargaron entonces de encabezar la oposición a los generales. Pasquim, famoso periódico satírico, reunía los más arriesgados y corrosivos lápices y plumas. Uno de ellos sintetizó en cinco palabras la poderosa arma que sacudió el sistema y trajo el final de los militares: "La mordaza aumenta la mordacidad".

Ese hombre, Millôr Fernandes, acaba de morir en Río de Janeiro, donde nació hace 88 años. Su fallecimiento enluta al Brasil y deja huérfanos a sus lectores apasionados, entre los que me encuentro. Millôr fue humorista, filósofo, poeta, escritor, dibujante. Pero, sobre todo, uno de los más ingeniosos (y mordaces) cerebros que conozco y un tipo que no tragaba entero. Hoy se lo consideraría formidable tuitero, autor de memorables frases. Es, ciertamente, uno de los aforistas que mejor han definido a América Latina y el mundo contemporáneo y un defensor irrevocable de la libertad y la dignidad humanas. Como homenaje al gran maestro, reproduzco algunos pensamientos suyos (varios se citan en Un dinosaurio en un dedal, libro que contiene 220 máximas suyas traducidas al español por este columnista).

Dictaduras: * En el Brasil de hoy [JUNTA MILITAR]la pesadilla es mejor que el despertar... * Salvador de la Patria, la más antigua profesión del mundo.

Política: * La diferencia entre una gallina y un político es que el político cacarea, pero la gallina pone el huevo... * La democracia es creer que una multitud de idiotas juntos puede resolver problemas mejor que un idiota solo. Es un sistema compuesto por tres poderes y millones de impotencias... * Si le aterra la violencia, tenga en cuenta que la peor violencia anda desarmada... * Solo creo en el socialismo con vitrinas.

Corrupción: * No es que el crimen no pague; es que cuando paga cambia de nombre... * Hay políticos tan ocupados por salvar el país, que no tienen tiempo de ser honestos... * No es su culpa, pobrecito. Nació así: ladrón del erario.

Dios: *No somos la imagen de Dios. Somos apenas su autocrítica... * Dios existe. Pero no trabaja tiempo completo.

Varias: * Jamás te metas de intermediario entre el hambriento y la comida... * El pie de atleta es un mal fácilmente curable. El cerebro de atleta no tiene cura... * Si yo fuera el papa, vendía todo y me iba...* Nunca digas "De esta agua no beberé". Pero hiérvela... * La vida sería mucho mejor si no fuese diaria.

Y un epitafio: * Lo peor no es morir. Es no poder espantar las moscas....

ESQUIRLAS. 1) Dice el presidente Santos que el Gobierno no apoya la candidatura a la presidencia del Banco Mundial de José Antonio Ocampo, el mejor economista colombiano, porque solo conviene respaldar a quien puede ser ganador. Aparte de ser una jugada poco solidaria, constituye una incongruencia: he visto a JMS exhibir ante la prensa la camiseta de la Selección Colombia, como debe ser, sin calcular que tiene más posibilidades mundiales Ocampo que nuestro equipo nacional. 2) Santiago García y Patricia Ariza merecen un gran homenaje como teatreros mayores de Colombia. 3) Recomiendo dos columnas recientes. La de Cristian Valencia (EL TIEMPO, 26-3, p. 21) que denuncia la burla que significan para los bogotanos las negociaciones con los Nule, y la de Catalina Ruiz-Navarro (El Espectador, 29-3, p. 31) donde revela el insólito "Nuevo Hombre" que, a imagen y semejanza suya, vende el Procurador utilizando recursos públicos. 4) El año entrante se cumple el centenario natal de Eduardo Carranza, uno de los grandes poetas de nuestra lengua. El primer homenaje debe ser en su tierra llanera, y consiste en cambiarle el nombre al aeropuerto de Villavicencio (Vanguardia) por el del autor de la extraordinaria Epístola mortal.

DANIEL SAMPER PIZANO
cambalache@mail.ddnet.es